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lunes, 10 de marzo de 2014

El Consistorio incluye los depósitos de La Británica en el catálogo de refugios de la Guerra Civil


ALICANTE

El Consistorio incluye los depósitos de La Británica en el catálogo de refugios de la Guerra Civil

Imagen Urbana recopila todas las excavaciones de la contienda para protegerlas, ponerlas en valor y hacer algunas visitables al público 

10.03.14 - 01:00 - 

El Ayuntamiento de Alicante, a través de la Concejalía de Imagen Urbana, va a incluir los antiguos depósitos de combustible de La Británica, excavados en la Serra Grossa, dentro del catálogo de refugios antiaéreos de la Guerra Civil que quedan en la ciudad. El Consistorio quiere estudiar y poner en valor todos estos lugares subterráneos construidos por toda la ciudad, donde la población se ocultaba ante los bombardeos.
El objetivo final es ponerlos en valor y hacerlos visitables. El último de estos refugios antiaéreos que se quiere recuperar se encontró, casi por casualidad, en la plaza Balmis, durante las obras de reforma del enclave. El Ayuntamiento los hará visitables para los colegiales, aunque la dimensión del complejo horadado en la Serra Grossa impide por el momento cualquier proyecto por falta de presupuesto, aunque la Generalitat hizo un estudio para recuperarlos.


Normalmente, estos refugios son bóvedas excavadas a poco metros de la superficie, con la altura justa para que entrasen las personas. Sin embargo, los depósitos de La Británica pueden ser los de mayores dimensiones que se encuentren no ya en la ciudad, sino en la provincia.
Se llaman así porque, en el siglo XIX, acogieron la refinería de la antigua Británica, absorbida por Cepsa. Son cientos de metros de galerías excavadas en la roca viva, que se abren en los laterales a veinte bóvedas, ocho en las que se crearon tanques con una capacidad de 20.000 metros cúbicos y otras doce más pequeñas, para depósitos de 500 metros cúbicos.
La historia
Durante la Guerra Civil se utilizaron para esconder los depósitos de combustible para los barcos de guerra de los bombardeos enemigos. Hoy esta gran infraestructura se mantiene en buenas condiciones constructivas, a pesar de que llevan abandonadas más de 40 años, desde que en 1966 Campsa trasladara la actividad industrial desde esta parte de la ciudad a la zona sur.
La decisión de tapiar las tres entradas a las galerías desde el exterior ha permitido salvaguardar, en cierta forma, la integridad del conjunto. Aunque también ha privado a muchos alicantinos tener conocimiento de esta factoría subterránea.
Solo tres pequeños huecos en la pared de la roca permiten entrar al recinto. Están en la enorme explanada que se ha construido en la parada del Tram en Sangueta, en un espacio que antaño fue la refinería La Británica, abierta en 1875. Todavía se puede observar sobre la roca los cortes de barreno para las extracciones de piedra y los tejados de ladrillo a dos aguas, que formaban el complejo industrial.
Detrás de lo que fueron las oficinas de la refinería se excavaron en 1937, en plena contienda, tres huecos que dan acceso al complejo.

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