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viernes, 7 de marzo de 2014

Represaliados y delatores

Represaliados y delatores

13.01.2014 | 19:36

http://www.diarioinformacion.com/opinion/2014/01/13/represaliados-delatores/1457119.html

Nada más ocupar la ciudad de Alicante, las autoridades franquistas iniciaron las represalias contra todas aquellas personas que se opusieron al golpe de Estado. Además de castigar a los refugiados que habían sido confinados en los campos de concentración, comenzaron a buscar a quienes habían huido o se habían escondido. Tanto el fiscal militar como el Tribunal de Responsabilidades Políticas instaron con firmeza al Ayuntamiento para que colaborase en la recopilación de información sobre los dirigentes republicanos.
Esta colaboración del alcalde y los funcionarios municipales no debió de ser al principio todo lo ágil y eficaz que se esperaba, por cuanto la Auditoría de Guerra del Ejército de Ocupación envió un oficio el 28 de julio de 1939 al alcalde alicantino, Ambrosio Luciáñez Riesco, trasladándole una queja del fiscal militar por la falta de rigor de los informes emitidos. Al día siguiente, Luciáñez respondió con otro oficio en el que explicaba que la búsqueda de los antecedentes para los informes había sido encomendada al subjefe de Policía, un oficial del ejército, «quien para tal cometido tiene a sus órdenes inmediatas a cuatro guardias de toda su confianza (?). El número de informes que se despachan es elevadísimo, puede calcularse un promedio de ciento cincuenta al día, dato que por sí solo probará a V.S. que, aun poniendo a prueba la mejor buena voluntad, es absolutamente imposible garantizar la exactitud de todos ellos».
Esta reprensión no volvió a repetirse porque Luciáñez tomó las medidas oportunas para complacer tanto a los militares como a los jueces que se encargaban de la depuración política.
El Juzgado Provincial de Responsabilidades Políticas, dirigido por José Mingot Tallo, hizo públicas varias listas de inculpados y ordenó prestar declaración a «cuantas personas tengan conocimiento de la conducta política y social de los inculpados, antes o después de la iniciación del Movimiento Nacional, así como indicar la existencia de bienes a aquellos pertenecientes». Pero la principal fuente de la que se sirvió este tribunal para recoger información fue el Ayuntamiento.
También fueron Luciáñez y sus principales colaboradores quienes se encargaron de la depuración de los funcionarios locales.
La Ley de Depuración de Funcionarios Públicos, aprobada por Franco el 10 de febrero de 1939, antes por tanto de que finalizase la guerra, empezó a aplicarse inmediatamente en Alicante, para lo cual se constituyó un tribunal nombrado por el gobernador civil, con Enrique Ferré Bernabéu como juez instructor y Ginés Puerto Cerdán como secretario, que eran a su vez el secretario y el letrado asesor del Ayuntamiento de Alicante, respectivamente.
«En general, fueron reincorporados a sus puestos los que habían sido cesados después del 18 de julio de 1936, destituidos los nombrados después de esa fecha, suspendidos de empleo y sueldo los nombrados entre febrero y julio de 1936 y sometidos a depuración los nombrados con anterioridad a febrero de 1936. El Ayuntamiento alicantino, por ejemplo, readmitió sin cargo alguno a 159 funcionarios, destituyó a 74 (más a otros 28 que habían abandonado su destino) y dictó sanciones menores contra 4», resume Francisco Moreno Sáez. Casi todos los secretarios de Administración Local que fueron reincorporados eran adictos al «Glorioso Movimiento Nacional».
Para conservar su empleo, algunos funcionarios recurrieron a una rápida conversión política, no exenta a veces de una actitud vergonzosa y delatora. Este es el caso del que fuera conserje-administrador del cementerio municipal de Alicante, Tomás Santonja Ruiz. El 5 de mayo de 1939, Luciáñez envió un oficio requiriendo con urgencia información sobre el comportamiento del personal del cementerio durante los fusilamientos realizados a lo largo de la guerra civil. Cuatro días después, Santonja respondió informando de que casi todos los enterramientos de fusilados en carreteras fueron dirigidos por él personalmente, siendo correcta la actitud de los sepultureros. «Las exhumaciones se hacían acto seguido de su entrega, y eran conducidos por el furgón de la Funeraria, después de haber pasado por el Depósito Judicial del Hospital Civil», escribió. A continuación relataba varios de aquellos enterramientos, mencionando los nombres de los asistentes: el capitán de asalto Rubio Funes, el teniente de asalto Romualdo Maset Martínez, los médicos José Aznar y Manuel Hurtado, los miembros de la Comisión de Justicia Fulgencio Romero y Carmelo Alberola Cortés? Pero al llegar al enterramiento de Primo de Rivera, el encargado del camposanto alicantino aseguró no haber participado en él de manera deliberada:
«El día 29 de Noviembre de 1936, eran próximamente las 2 de la tarde y con el coche del equipo del "Hércules" fueron conducidos 25 presos de la Cárcel Provincial, para ser ejecutados en este Cementerio, el que suscribe abandonó el cargo y marchó á la población, no quise, no podía, presenciar tal monstruosidad.
»Me reintegré á mi domicilio en las últimas horas de la tarde, minutos después otra expedición de 27 presos sacados del Reformatorio de Adultos. Minutos después, me hice cargo de los cadáveres y aquella misma noche, yo personalmente, y ayudado por los sepultureros, fui depositando uno á uno sus cuerpos en la fosa donde reposan.
»Lo que pudiese ocurrir en la tarde del 29 de Noviembre, no estuve presente, (no) puedo justificarlo, sí en todas las demás; estuve ausente de mi cargo, por indicios puedo hacer resaltar, que si bien todo el personal y en todo momento, mantuvo una actitud correcta parece ser que uno solo de ellos, no estuvo á la altura que su misión y cargo requería.
»Cayetano Alarcon, peón-sepulturero, hombre de sentimientos buenos, puede dar luz, sobre la actitud y formas empleadas en esa tarde, por el demas personal.
»Los que cometieron estos asesinatos, no son conocidos se dijo en aquellos días eran de la "Columna de Hierro".»
Eran varios los departamentos municipales que participaban en la elaboración de los informes requeridos por los tribunales de represalia franquista. Uno de ellos era el Archivo.
En agosto de 1939, Luciáñez ordenó a los funcionarios del Archivo Municipal que procedieran «a la busca en las colecciones de periódicos existentes en dicha dependencia, publicados a partir del 16 de Febrero de 1936, de nombre de las personas que actuaron en la política alicantina encuadrados en los partidos políticos y sindicales que integraban el Frente Popular, de los cuales se entresacarán y comunicarán los de los individuos de algún relieve social». En octubre, el alcalde trasladó al Archivo otro oficio del juez en el que se requerían los «componentes de organizaciones marxistas e izquierdistas de todo orden, aparecidas en los periódicos locales, durante el dominio rojo». También se recurrió a la prensa alicantina de años anteriores para buscar datos sobre masones.
Como consecuencia de ello, en el Archivo se elaboraron numerosos informes. Por ejemplo, de Antonio Pérez TorreblancaJosé Cremades FonsJerónimo Gomáriz LatorreJosé Alonso Mallol,Agustín Mora ValeroMarcial Samper FerrándizFermín y Álvaro Botella PérezJosé López PérezRafael Milla Santos, Lorenzo Carbonell SantacruzSantiago Martí Hernández,Francisco Doménech MiraManuel Pomares Monleón, Luis Massanet PérezHeliodoro Valero MasAlfredo Solá FalgásRufino Arenas Galán?, y de muchos otros políticos, magistrados, sindicalistas y periodistas izquierdistas mencionados en noticias aparecidas en El Luchador o enNuestra Bandera.
Pero no todo el mundo tenía acceso a la hemeroteca municipal. El 31 de julio de 1942 se le comunicó al encargado del Archivo, José María Simón Juan (que había sustituido en el cargo a Eduardo Irlesnada más acabar la guerra) la disposición del fiscal instructor de la Causa General por la que quedaba intervenida «toda la prensa roja que se conserve en el Archivo de su cargo», quedando prohibida su exhibición sin autorización por escrito del alcalde. Además, se le ordenó hacer un inventario de todos los periódicos y revistas publicados «desde 1º de Febrero de 1936 a fines de Marzo de 1939». En el inventario de estos periódicos custodiados en el Archivo figuraban las cabeceras siguientes: El LuchadorDiario de AlicanteBandera RojaEl DíaAvanceLiberación Nuestra Bandera.
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miércoles, 5 de marzo de 2014

Organización defensiva de la línea GUARDAMAR - ROJALES - BENÍJOFAR.


El 20 de abril de 1937, el Teniente Coronel Jefe de la Comandancia de Ingenieros  remitió al Coronel Comandante Militar de la Plaza los Proyectos formulados por la Comisión nombrada para las líneas defensivas de Guardamar-Rojales-Beníjofar y de San Miguel de Salinas.

El objetivo de la línea era para contener el avance hacia Cartagena de fuerzas desembarcadas en Santa pola.

La línea se organizó siguiendo la margen derecha del río Segura entre esas poblaciones. Se construyeron tres líneas defensivas:

1ª Línea: de resistencia de la posición avanzada.

2ª Línea: principal de resistencia.

3ª Línea: de reserva.

Dadas la naturaleza del terreno, fuertemente ondulado, las líneas están muy próximas.

Las obras consistieron en atrincheramientos de perfil normal; nidos de ametralladoras dobles y sencillos; explanadas para doble número de piezas de ametralladoras; observatorios y abrigos con blindaje de hormigón; organización defensiva de los tres pueblos; alambradas de 8 metros de profundidad y preparación de la voladura del puente de la carretera general.



Plano donde figuran las tres líneas.

La línea de resistencia de la posición avanzada comenzaba en las dunas entre Guardamar y la playa, con la construcción de trincheras para una sección y dos asentamientos dobles para ametralladoras, con la misión de batir los accesos al pueblo y los ángulos muertos desde la cota 68.1.

Se organizo defensivamente la  población de Guardamar con el acuartelamiento de una compañía.

En la cota 68.1 se instalaron dos Secciones, 2 nidos de una máquina (ametralladora) y un Observatorio.

En la altura anterior a la referida cota, 1 Sección y 2 nidos sencillos.

En la altura cota 84, 1 Sección y 2 nidos sencillos.

En la cota 31.6, 1 Sección y 1 nido.

En el saliente sin cota, situado entre Casa y Casilla, 1 Sección y 2 nidos.

En los tres salientes delante del Reyero, 1 Compañía y 4 nidos.

En el montículo de la cota 65, 1 Observatorio, y en los salientes que los rodean y en casa Bernarda, 2 compañías y 10 nidos de una máquina.

Se organizó defensivamente el pueblo de Rojales con 1 Compañia. Otra Compañía se atrincheraría en la ladera noreste del Atalaya, y una tercera Compañía en el monte defensivo de Beníjofar.

(EN BREVE SE PONDRÁ LA INFORMACIÓN DE LAS OTRAS DOS LÍNEAS)



Representación de la Línea de resistencia sobre plano de la época.

Representación de la Línea de resistencia sobre plano actual.

Representación de la Línea de resistencia sobre fotografía actual.

Representación de la Línea principal de resistencia sobre plano de la época.

Representación de la Línea principal de resistencia sobre plano actual.

Representación de la Línea principal de resistencia sobre fotografía aérea.

Representación de la Línea de reserva sobre plano de la época.

Representación de la Línea de reserva sobre plano actual.

Representación de la Línea de reserva sobre fotografía aérea.




Documental sobre el final de la Guerra Civil en Alicante

Documental sobre el final de la guerra civil y los acontecimientos sucedidos en el puerto de Alicante. Entrevistas a Carmen Caamaño, y Javier Zaragoza.




http://youtu.be/bwTkxXsj2rQ

http://www.elsenorgordo.com/search/label/Cine%20y%20documentales

martes, 4 de marzo de 2014

Primeros días de la sublevación militar del 18 de julio en Alicante

Primeros días de la sublevación militar del 18 de julio en Alicante


FRANCISCO MORENO SÁEZ 

http://www.diarioinformacion.com/opinion/2011/07/19/primeros-dias-sublevacion-militar-18-julio-alicante/1150170.html

Tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, una parte de las derechas españolas maniobraron, al margen de la legalidad constitucional, para recuperar el poder, en colaboración con amplios sectores del ejército. La conspiración militar se puso en marcha de inmediato y contó con la colaboración, más o menos intensa, de Falange Española, Renovación Española, los tradicionalistas, gran parte de la CEDA y su correlato en la Comunidad Valenciana, la Derecha Regional. Se asistió entonces, en los meses subsiguientes, a una escalada de la tensión social y política, alimentada desde posiciones extremistas: los partidos centristas pasaron a un segundo plano y entre las derechas y las izquierdas aumentaron quienes estaban dispuestos a romper, en un sentido o en otro, con el statu quo que suponía la República.
Lo ocurrido durante el bienio de derechas y la amnistía de los represaliados tras la huelga general revolucionaria de octubre de 1934, el auge de los fascismos en Europa, los disturbios anticlericales, las huelgas que combinaban reivindicaciones laborales y políticas, la actitud de quienes, mientras atizaban el desorden, clamaban contra él en el Parlamento, el deterioro de la convivencia social, en definitiva, caracterizaron los meses anteriores a julio de 1936 sin que ello quiera decir que la situación -similar a la que ocurría en otros países, como Francia- fuera insoluble por medios pacíficos. Frente a interpretaciones interesadas, impulsadas por los vencedores en la contienda civil, la sublevación militar no fue una decisión inevitable para impedir el caos, sino la chispa que causó el incendio: fueron, pues, los militares y quienes colaboraron con ellos, que se levantaron en armas, contraviniendo sus juramentos de lealtad, contra el legítimo régimen republicano, los causantes de un horroroso enfrentamiento entre españoles que no terminó en 1939, sino que se prolongó durante muchos años.
En la Comunidad Valenciana, la sublevación estuvo condicionada, como era lógico, por lo que pudiera ocurrir en Valencia, sede de la Capitanía General de la Tercera División Orgánica, al mando del general Martínez Monje, y donde se encontraban dos Regimientos de Infantería, uno de Caballería, el Quinto Regimiento de Artillería Ligera y un batallón de Zapadores, con cuartel en Paterna. Además, fuerzas de la Guardia Civil, Carabineros y Guardia de Asalto. Para encabezar la rebelión se designó al general González Carrasco, que se desplazó a la ciudad para relevar a Martínez Monje, el día 19 de julio. Sin embargo, su indecisión, las noticias del fracaso del general Goded en Barcelona, la actuación de las autoridades civiles y de algunos militares, y la movilización inmediata de los sindicatos y partidos de izquierda para defender a la República hicieron fracasar el golpe de estado en Valencia y, en consecuencia, en toda la Comunidad.
Alicante contaba con dos acuartelamientos de la VI Brigada de Infantería, mandada por el general José García Aldave Mancebo, gobernador militar de la provincia: en Alcoi se encontraba el Regimiento de Vizcaya nº 12 y en el cuartel de Benalúa, en Alicante, el de Tarifa nº 11. Muchos de sus oficiales, miembros de la Unión Militar Española, estaban comprometidos con la conspiración militar que estalló el 18 de julio de 1936, y estaban apoyados por algunos civiles, encuadrados en Falange y Derecha Regional Agraria. Además, existían en la capital una Comandancia de la Guardia Civil, otra de Carabineros y una Compañía de Guardias de Asalto, que mandaba Eduardo Rubio Funes, delegado en la zona de la Unión Militar Republicana Antifascista.
En efecto, el 18 de julio hacia las 11 de la mañana sonó inesperadamente la radio local. "Muy importante. Dentro de breves momentos comunicarán desde el Ministerio de la Gobernación noticias muy importantes para todos los españoles". Cuando llegaron así las primeras noticias de la sublevación militar en África, el general García Aldave ordenó el acuartelamiento de las tropas y el mismo sábado 18 de julio, se lanzó por la radio una proclama del Comité Provincial del Frente Popular, en la que se pedía serenidad, porque el movimiento militar estaba "circunscrito a Marruecos".
Pero pronto afluyeron a los centros políticos sus militantes y muchos se agolpaban ante el Gobierno Civil para pedir armas. Las tropas, mientras tanto, permanecían acuarteladas, esperando instrucciones de Valencia. En el Gobierno Civil, instalado entonces en la calle de Blasco, donde actualmente se encuentra la Sindicatura de Greuges se comenzó a trabajar febrilmente. Aparecieron los dirigentes de las organizaciones políticas y obreras que constituían el Frente Popular y más tarde los libertarios, para ofrecer su concurso. A diferencia de lo que había ocurrido en 1923 cuando el general Primo de Rivera se había "pronunciado" y había accedido al poder sin ninguna resistencia, pues nadie salió en defensa de un sistema político como el de la Restauración, totalmente desprestigiado, ahora las organizaciones políticas y sindicales progresistas -incluso aquellas que habían combatido duramente a la República en sus primeros momentos- se aprestaron a defender las conquistas sociales y políticas logradas desde 1931.
Según el testimonio de Eliseo Gómez Serrano, catedrático de la Escuela Normal de Magisterio, concejal y diputado de Izquierda Republicana -que llevó un diario durante toda la guerra civil-, la actitud del Regimiento de Infantería de Tarifa ofrecía muchas dudas, pues la oficialidad era "reaccionaria" en su mayoría, el general Aldave adoptaba una actitud "turbia" y los soldados, acuartelados, permanecían ignorantes de lo que ocurría en España. En cuanto a la Guardia Civil, muchos de sus jefes eran "notoriamente derechistas". De manera que el gobernador civil, el enérgico republicano Francisco Valdés Casas, nombrado en febrero de 1936, únicamente contaba con la Compañía de Guardias de Asalto mandada por Rubio Funes -que posteriormente ascendería a comandante y mandaría la 71 Brigada Mixta, en la que se integró el Batallón "Alicante Rojo"- y con el apoyo entusiasta de muchos afiliados a los partidos y sindicatos de izquierda, dispuestos a defender la República, pero desarmados. El ambiente en la ciudad era enormemente confuso y circulaban camiones y coches con militantes de izquierdas que trataban de controlar la situación.
Algunos de los militares más comprometidos con la conspiración, el capitán de Estado Mayor José Meca y el Teniente Coronel de la Guardia Civil José Estañ, intentaron convencer a Valdés Casas para que declarase el estado de guerra y entregase el poder al Gobernador Militar, a lo que se negó el Gobernador Civil, asegurándoles que disponía de elementos suficientes para mantener el orden. García Aldave, presionado por el citado capitán Meca y otros oficiales conjurados como el comandante Sintes Pellicer o el teniente Pascual, aseguraba a Valdés que él permanecería "neutral", lo que de hecho suponía no poner a sus tropas a las órdenes del gobierno legítimo. Era evidente, pues, que los oficiales comprometidos en la conspiración militar estaban esperando el desarrollo de los acontecimientos en Valencia.
Las tropas, en efecto, permanecían acuarteladas, y no intentaron salir a controlar la ciudad: ni siquiera se intentó un golpe de mano para liberar al jefe de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera, encarcelado a escasa distancia del cuartel, lo cual resulta sorprendente, dado el grado de implicación de los falangistas en la preparación del golpe militar. Fueron, en cambio, un centenar de militantes de Falange de la Vega Baja mandados por Antonio Maciá y Antonio Piniés Roca de Togores, quienes, el 19 de julio, organizaron una expedición para hacerlo, en la creencia sin duda de que la sublevación militar estaba en camino de triunfar. Pero efectivos de la Guardia de Asalto al mando del capitán Eduardo Rubio Funes los interceptaron en los Doce Puentes, a la entrada de la ciudad, y tras un intenso tiroteo, detuvieron a la mayoría.
Mientras tanto, en Alcoy, donde se encontraba el Regimiento de Infantería Vizcaya nº 12, así como una compañía de Guardia Civil y una sección de Guardias de Asalto, las autoridades locales, al conocerse el alcance de la sublevación, el día 18, comenzaron a organizar la resistencia contra el golpe de estado, mientras los civiles partidarios de la sublevación trataban de refugiarse en el cuartel de Infantería. El alcalde de la ciudad, el republicano Evaristo Botella Asensi, y el diputado socialista Salvador García Muñoz, apoyados por los partidos y sindicatos que componían el Frente Popular, trataron de controlar la situación y al día siguiente se constituyó un Comité Revolucionario de Defensa, que convocó la huelga general: los sindicatos tomaron el control de la ciudad y armaron a sus afiliados, que cercaron el cuartel y detuvieron a los sospechosos de simpatizar con los facciosos.
El día 20 llegaron noticias de que la Guardia Civil de Albacete -al mando del alicantino Fernando Chápuli, que detuvo al Gobernador Civil, el también alicantino Pomares Monleón- se había sublevado, cortando las comunicaciones de Alicante, Valencia, Murcia y Cartagena con Madrid, y que en Almansa más de cien guardias civiles se habían encerrado en el cuartel. Al día siguiente salieron columnas de milicianos, apoyados por algunos Guardias de Asalto, desde Alicante, Elche, Murcia y Cartagena para tratar de someter a los sublevados. Según Gómez Serrano, "los milicianos (dicen que quinientos) han de partir sin más que unas treinta armas entre escopetas de caza, pistolas, revólveres y otros artefactos más peligrosos para sus portadores que para el enemigo". En la organización de estas columnas tuvieron un importante papel el diputado socialista Vicente Sol, natural de Crevillent, y el alcalde de Elche, Manuel Rodríguez. En primer lugar, se consiguió la rendición de los guardias civiles sublevados en Almansa y después, las fuerzas leales a la República, procedentes de Alicante y Murcia, asediaron Albacete. Por fin, el sábado 25, entraron en la ciudad y el comandante de los rebeldes, Teniente Coronel Chápuli, se suicidó. Por la tarde, se tomó Villarrobledo y se restableció la circulación de trenes entre Madrid y Alicante.
El día 22 de julio llegaban a Alicante tropas leales a bordo del destructor "José Luis Díaz", cuya marinería se unió a los milicianos, que controlaban la ciudad y vigilaban el cuartel de Benalúa, que quedó totalmente aislado. Las gestiones de Diego Martínez Barrios, que encabezaba la Junta Delegada del gobierno con jurisdicción en las provincias de Valencia, Alicante, Murcia, Albacete y Cuenca, no consiguieron convencer a García Aldave para que reconsiderase su actitud. El día 23 de julio, y ante los rumores de que las tropas iban a intentar ocupar la ciudad, miles de alicantinos se acercaron al cuartel y el general Aldave, consciente de su fracaso, ordenó la salida pacífica de las tropas, que "se funden en un abrazo con el pueblo", según la prensa. Inmediatamente fueron arrestados el general Aldave y un grupo de militares conjurados.
En Alcoy tardó más tiempo en resolverse la situación. La actitud del coronel Pérez Frau, que estaba al mando del Vizcaya, era vacilante, las fuerzas de la Guardia Civil fueron concentradas en Alicante y la Compañía de Asalto partió a la reconquista de Almansa y Albacete para la República. El 24 de julio, Pérez Frau fue sustituido en el mando por el también coronel Arturo Giralt Ortuño. El cuartel estaba sitiado por las milicias populares, apoyadas por compañeros de pueblos de la comarca y por los Guardias de Asalto que habían regresado de Albacete, así como por dos camiones blindados construidos en talleres locales. A primeros de agosto aún seguían acuarteladas las tropas, sin agua, sin luz y sin víveres, y continuaba la huelga general, que dificultaba la normalidad ciudadana y económica. Un último intento de Giralt para convencer a los oficiales favorables a la sublevación fracasó y desde Valencia se le ordenó que los arrestase: así se hizo y se trasladó en autobús a Alicante a veintiocho militares, siendo muertos dos oficiales que intentaron escapar. Poco después, a las once de la noche, entraron las milicias en el cuartel, sin encontrar resistencia y confraternizaron con los soldados.
En Alicante, tras la rendición de los militares sublevados en el Cuartel de Benalúa, comenzaron a dirigirse hacia el frente numerosos efectivos: soldados, guardias civiles, carabineros y milicianos. En la ciudad, los soldados que acababan de salir del cuartel pululaban desorientados por las calles, junto a milicianos "armados de fusil, machete y cartucheras, unos con mono, otros con guerreras, éste con gorra militar, el otro con gorro cuartelero y algunos con casco de campaña", conformando un conjunto abigarrado, pintoresco y alarmante, según Eliseo Gómez Serrano. Por ello, se decidió, ya en agosto, recoger a los soldados en el Castillo de Santa Bárbara y poco después se procedió a reconstituir el Regimiento de Tarifa en Lorca, conformado ahora por soldados y milicianos. El 26 y 27 de julio salieron para el frente de Madrid, custodiando un envío de víveres, un centenar de milicianos procedentes de partidos y sindicatos como JSU, PCE, CNT y FAI. Además, IR y UR organizaron unas milicias denominadas Balas Rojas y se conformaron unas Milicias Sanitarias, patrocinadas por la Cruz Roja y el Socorro Rojo Internacional.
En los primeros días de agosto todavía continuaban los problemas de las autoridades provinciales para controlar la situación. El día 4, en un mítin de unidad en la Plaza de Toros, el anarquista Serafín Aliaga incitó a apoderarse de las armas en el Cuartel de Benalúa y al anochecer del día 5, elementos de la FAI y de la CNT principalmente, asaltaron el cuartel, apoderándose de casi todas las armas, incluso ametralladoras y bombas de mano que allí existían, así como las que había en el campamento de Rabasa. En cambio, no tuvo éxito el intento de asalto, días después, al cuartel de la Guardia civil, porque Valdés Casas envió Guardias de Asalto y Milicias, que se adueñaron de todas las armas y pertrechos, guardándoles en lugar seguro.
Como relataba Gómez Serrano, los mandos de la Guardia Civil eran poco de fiar. Además, habían llegado el día 5 de Castellón 150 Guardias Civiles que con los que había en Alicante formaban una fuerza de más de 200, excesiva frente a los 70 u 80 guardias de Asalto, y sin ninguna guarnición del ejército. La situación podría ser peligrosa para Alicante en caso de una defección, por lo que el Gobernador decidió enviar a Madrid a los 150 Guardias Civiles de Castellón. Todavía hubo algún problema en el cuartel de la Guardia Civil de Torrevieja, un conato de rebelión reducido a costa de varios heridos y dos muertos.
En palabras de Gómez Serrano, en esos días, "el Gobierno ha quedado apenas sin fuerza coercitiva. Febrilmente la ha de improvisar, y estas fuerzas bisoñas, tan plenas de espíritu como faltas de técnica, han de suplir con su ardor las imperfecciones de su organización combativa. En la retaguardia acecha su momento la anarquía. Masas ignorantes, lanzadas por fanáticos doctrinarios o por aprovechadores de la revuelta, crean constantes conflictos obligando a las autoridades a dispensar una atención y unos esfuerzos que necesitarían concentrar en las exigencias del frente".
El siete de agosto, salía para Guadix y el frente de Granada una columna de 270 milicianos, casi todos de la FAI y la CNT, al mando del anarquista Francisco Maroto del Ojo, militante del Sindicato de la Madera de la CNT. En días sucesivos salieron bastantes más milicianos, que se unieron a esa columna o formaron parte de nuevas unidades, como las columnas "Stalin" y "Francisco Galán", organizadas por una delegación del Quinto Regimiento, o el Batallón Alicante, que partió hacia el frente de Madrid el 21 de septiembre. También marcharon al frente de inmediato otras milicias organizadas en Elche y Alcoy. Más de un millar de voluntarios ilicitanos nutrieron las filas de la Columna Alicante, las milicias conocidas como "Tigres rojos" y, sobre todo, el Batallón Elche, que combatió en la zona de Carabanchel. En Alcoy, el siete de agosto, salió una columna, compuesta por soldados del Regimiento de Vizcaya y milicianos, camino del frente de Córdoba, a las órdenes del coronel Giralt y del teniente Roberto García Doménech. Más tarde, en diciembre se organizaron en Alcoy dos centurias de la CNT que lucharían en el frente de Aragón, integrados en la 82 Brigada Mixta, y tomarían parte en la conquista de Teruel.
Pero, sin duda, el Batallón de milicianos más famoso fue el Alicante Rojo, compuesto principalmente por miembros de la Juventud Socialista Unificada de Alicante, La Vila Joiosa, Calpe, Novelda, Polop, Orba, Pego, Gata, Altea, Benidorm, Relleu, Sella, Aspe, Novelda, Elda, Monóvar, Benissa y otras muchas localidades. Salió el Batallón Alicante Rojo el 26 de septiembre hacia Madrid, organizándose en Alcalá de Henares. Llegaron al frente sin preparación militar y pronto entraron en combate en la Alcarria. Su actuación más destacada, integrado ya el Batallón en la 71 Brigada Mixta, se produjo en la batalla de Guadalajara, donde por primera vez las tropas republicanas obtuvieron una clara victoria en campo abierto, derrotando a las tropas fascistas italianas.
La sublevación militar de julio de 1936 provocó la guerra y -paradójicamente- la revolución que pretendían evitar sus inspiradores, al producir la quiebra del estado republicano. En Alicante, el fracaso del levantamiento en Valencia, la dubitativa postura del general Aldave, la oposición de los militares leales a la República, dirigidos por Eduardo Rubio Funes, la enérgica actuación del gobernador civil, Valdés Casas, y la organización de los partidos y sindicatos de izquierdas consiguieron controlar el golpe de Estado.

domingo, 2 de marzo de 2014

Funcionamiento del Mauser según fuentes de la época

Funcionamiento del Mauser según fuentes de la época

Parte del periódico Milicia Popular, fechado el 4 de agosto de 1936, en el que nos habla del funcionamiento de este arma.
Este periódico fue uno de los muchos que se crearon en esta época con el fin de entretener y dar apoyo a todos los combatientes que se encontraban en los frentes y en las trincheras, lugares a los que se hacían llegar dichos noticiarios.

Fuentes: http://madridquebienresiste.forumup.es/viewtopic.php?t=428&mforum=madridquebienresiste y  http://guerracivilnavalperal.blogspot.com.es/2011/09/funcionamiento-del-mauser-segun-fuentes.htmlir leyenda

Fuente: http://madridquebienresiste.forumup.es/viewtopic.php?t=428&mforum=madridquebienresiste

martes, 25 de febrero de 2014

El saludo brazo en alto fue declarado obligatorio en España por un decreto de fecha 24 de abril de 1937.


El saludo brazo en alto fue declarado obligatorio en España por un decreto de fecha 24 de abril de 1937.

Desfile de civiles, brazo en alto, ante el Gobierno Militar de Alicante, 1939 (Sánchez, AMA)
Foto sacada de 
http://www.alicantevivo.org/2008/04/el-franquismo-en-alicante-1.html 
Esta obligatoriedad – pero no el saludo en sí – fue derogada por otro decreto posterior (11 de septiembre de 1945), poco después de terminada la Segunda Guerra Mundial. 

Por su interés reproducimos los textos de ambas disposiciones legales:


Decreto número 263, de 24 de abril de 1937, publicado en el B.O.E. número 187, regulando el saludo nacional:

Art. 1º. Se establece como saludo nacional el constituido por el brazo en alto, con la mano abierta y extendida, y formando con la vertical del cuerpo un ángulo de 45 º.
Art. 2º. Al paso de la enseña de la Patria y al entonarse el Himno y Cantos Nacionales, en los casos previstos en el Decreto número 226, se permanecerá en posición de saludo.
Art. 3º. El personal de Ejército y de la Armada conservarán su saludo respectivo en los actos militares.




Decreto de la Presidencia del Consejo de Ministros derogando la obligatoriedad del saludo brazo en alto, de fecha 11 de septiembre de 1945, publicado en el B.O.E. núm, 257 con fecha 14 de septiembre de 1945:

“ Al iniciarse en 18 de Julio de 1936 el Movimiento Nacional, como exaltación espiritual de nuestra Patria ante el materialismo comunista que amenazaba destruirla, entre las fórmulas de expresión de vibrante entusiasmo de aquellos días surgió, frente al puño cerrado, símbolo de odio y de violencia que el comunismo levantaba, el saludo brazo en alto y con la palma de la mano abierta, de rancio abolengo ibérico, espontáneamente adoptado en pueblos y lugares; saludo que ya en los albores de nuestra Historia constituyó símbolo de paz y de amistad entre sus hombres.
Mas, circunstancias derivadas de la gran contienda han hecho que lo que lo que es signo de amistad y cordialidad venga siendo interpretado torcidamente, equiparándole un carácter y un valor completamente distintos de la que representa. Esto aconseja el que, en servicio de nuestra Nación, deban abandonarse en nuestra vida de relación aquellas formas de saludo que, mal interpretadas, han llegado a privar a las mismas en muchos casos de su auténtica expresión de amabilidad y cortesía.

En consecuencia, y previa deliberación del Consejo de Ministros, dispongo:

Art. Único: Quedan derogados el Decreto número 263, de 24 de abril de 1937, que reglamentó el saludo nacional, las órdenes complementarias dictadas para su aplicación y los artículos 3º, 4º, 6º, 8º, 9º, y 10º del texto refundido por Decreto de 17 de julio de 1942.

Francisco Franco. “

Los generales Saliquet (del Ejército de Ocupación) y Gambara (División Littorio), en las puertas del Gobierno Militar de Alicante, durante el desfile de las tropas franquistas (Sánchez, AMA)  Foto sacada de http://www.alicantevivo.org/2008/04/el-franquismo-en-alicante-1.html 

viernes, 21 de febrero de 2014

RELACIÓN DE LAS SEPULTURAS DE LAS QUE SE HAN SUPRIMIDO LOS SIGNOS MASÓNICOS Y MARXISTAS EN EL CEMENTERIO MUNICIPAL DE ALICANTE.

RELACIÓN DE LAS SEPULTURAS DE LAS QUE SE HAN SUPRIMIDO LOS SIGNOS MASÓNICOS Y MARXISTAS EN EL CEMENTERIO MUNICIPAL DE ALICANTE.


Desde la dramática fecha del golpe militar de 1936 se precipita una vertiginosa cuenta atrás contra los masones y va surgiendo una curiosa legislación antimasónica, reflejo de la obsesión de Franco por este asunto. El 15 de septiembre de 1936 se publicó su primer decreto contra la Masonería, cuyo primer artículo dice así: «La Francmasonería y otras asociaciones clandestinas son declaradas contrarias a la ley. Todo activista que permanezca en ellas tras la publicación del presente edicto será considerado como reo del crimen de rebelión». (1)
Decreto Ley sobre Cementerios, de 20 de diciembre de 1938, en el Boletín Oficial del Estado, núm. 173. p. 3040, se público el Decreto Ley sobre Cementerios, así rezaba la ley, en su artículo sexto:
En el término de dos meses, a contar de la vigencia de esta Ley, los dueños, administradores, o encargados de panteones, sepulturas, nichos y cualquiera clase de monumentos funerarios, inscripciones y símbolos de sectas masónicas y cualesquiera otros que de algún modo sean hostiles u ofensivos a la Religión Católica o a la moral cristiana. Si no lo hicieran, lo hará la entidad a quien compete la administración del Cementerio respectivo, que se resarcirá de los gastos reclamando su importe a los obligados.
En el siguiente enlace se puede ver el decreto completo:


En la ley de 9 de febrero de 1939 de Responsabilidades Políticas CAPÍTULO I. Declaraciones generales
Artículo 1º. Se declara la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas, que desde primero de octubre de mil novecientos treinta y cuatro y antes de dieciocho de julio de mil novecientos treinta y seis, contribuyeron a crear o a agravar la subversión de todo orden de que se hizo víctima a España y de aquellas otras que, a partir de la segunda de dichas fechas, se hayan opuesto o se opongan al Movimiento Nacional con actos concretos o con pasividad grave.
Artículo 2º. Como consecuencia de la anterior declaración y ratificándose lo dispuesto en el artículo 1º del Decreto número ciento ocho, de fecha trece de septiembre de mil novecientos treinta y seis, quedan fuera de la Ley todos los partidos y agrupaciones políticas y sociales que, desde la convocatoria de las elecciones celebradas en dieciséis de febrero de mil novecientos treinta y seis, han integrado el llamado Frente Popular, así como los partidos y agrupaciones aliados y adheridos a éste por el solo hecho de serlo, las organizaciones separatistas y todas aquellas que se hayan opuesto al triunfo del Movimiento Nacional.
Se entenderán comprendidos en esta sanción los siguientes partidos y agrupaciones: Acción Republicana, Izquierda Republicana, Unión Republicana, Partido Federal, Confederación Nacional del Trabajo, Unión General de Trabajadores, Partido Socialista Obrero, Partido Comunista, Partido Sindicalista, Sindicalista de Pestaña, Federación Anarquista Ibérica, Partido Nacionalista Vasco, Acción Nacionalista Vasca, Solidaridad de Obreros Vascos, Esquerra Catalana, Partido Galleguista, Partido Obrero de Unificación Marxista, Ateneo Libertario, Socorro Rojo Internacional, Partido Socialista Unificado de Cataluña, Unión de Rabassaíres, Acción Catalana Republicana, Partido Catalanista Republicano, Unión Democrática de Cataluña, Estat Catalá, todas las Logias masónicas y cualesquiera otras entidades, agrupaciones o partidos filiales o de análoga significación a los expresados, previa declaración oficial de hallarse, como los anteriormente relacionados, fuera de ley.

http://trabajocampo.milaulas.com/pluginfile.php/30/mod_resource/content/1/Ley%20de%20responsabilidades%20pol%C3%ADticas.pdf

El 27 de abril de 1939, tan solo 26 días después de acabar la guerra el Ayuntamiento de Alicante, ordena:

Cementerios.

Confirma esta Alcaldía – Presidencia las instrucciones que ayer le comunicó el Sr. Teniente de Alcalde – Presidente de la Comisión de Cementerios para que sean suprimidos todos los signos masónicos y marxistas que figuren sobre sepulturas, cualquiera que sea su clase y condición de esa Necrópolis. De ello deberá U. darme cuenta en parte diario donde expresara nombres, enterramientos y signos. Haré a U. personalmente responsable de cualquier omisión.

¡Arriba España!

Alicante a 27 de abril de 1939. Año de la victoria.

EL ALCALDE

Señor Conserje del Cementerio Municipal.


La respuesta no se hizo esperar, tan solo tres días después las ordenes habían sido cumplidas:

CEMENTERIO MUNICIPAL.
Relación de sepulturas, en las que existían signos masónicos y marxistas y que han quedado suprimidas por orden de la Alcaldía con expresión del nombre del cadáver que la ocupa.

Alicante 30 de abril de 1939, año de la Victoria.
El Conserje
Santonja


Conociendo la disposición de las sepulturas, decidimos comprobar si quedaba algún rastro de esas sepulturas. Empezamos tal y como se mencionan en el documento por el cuadro 9.

Muy cerca del Monolito-Panteón de los Mártires por la Libertad, apenas le separan unos metros se encuentra la sepultura de Tomas Cifres Pico, fallecido en 1922.



En la parte superior de la lapida se puede apreciar los restos de una escuadra y compás con una estrella. (2)


No localizamos  las sepulturas de Francisco Alarcón, Rafael Rogel, Noel Ramos y Juan Braceli Peidro, en dichas sepulturas estaban enterradas otras personas.

Se localizo la de José Dorado Martín, aunque nada se encontró en ella, ya que aunque se encuentran sus restos en ella ha sido utilizada posteriormente con otros familiares.






También se localizo la sepultura de Rafael Sierra Bernabeu (3), que resulto ser la de un concejal socialista, tal y como reza en su epitafio, resultando muy curioso que que perviviera en el tiempo.
En un principio, aparte de la palabra socialista, nada llamo nuestra atención, pero al mirar más detenidamente nos pareció ver los restos de una estrella (4) bajo la cruz y esta, más toscamente grabada que el resto de elementos.





















También se localizo la de Rafael Pastor Mingot, aunque no distinguimos nada en la lápida y aparece como 5 - 22 y no como en el documento que aparece como 5 -24.

Se visito el nicho y los sepulcros de los cuadros 11 y 4, no apareciendo en las sepulturas señaladas nigún nombre de los mencionados.

NOTAS:
(1) No hemos localizado esa ley, citada por numerosos autores, pero si una  publicada el viernes 16 de de octubre de 1936, en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife, número 125.
Don Ángel Dolla Lahoz, Comandante General de Canarias.
ORDENO Y MANDO
Articulo 1.- Quedan declaradas fuera de la ley la Masonería y las demás asociaciones de naturaleza secreta. Cualquier actividad referente a las mismas, con posterioridad a este Bando, se considerarán como delito de rebelión.
Articulo 2.- La recaudación y abono de cuotas por los interesados a su mandatarios a favor de las asociaciones secretas serán consideradas como delito de auxilio para cometer la rebelión, independiente de la multa de cinco mil pesetas que se le pueda imponer en vía gubernativa.
Artículo 3.- Todos los documentos de identidad, acreditativos, de recaudación de cuotas, correspondencia, emblemas, etc., etc., deberán ser destruidos por sus poseedores en el plazo de tres días a partir de la publicación de este Bando, en la inteligencia de que una vez transcurrido dicho plazo, el encontrarse los mismos bien en la persona o en cualquier domicilio, será constitutivo de un delito de desobediencia grave, sancionado además gubernativamente con multa hasta la cantidad de 10.000 pesetas.
Artículo 4.- Las obras de propaganda referente a las aludidas asociaciones se consideran incluidas en el artículo séptimo del Bando del 3 de septiembre pasado, debiendo por tanto ser destruidas por sus poseedores en el plazo de tres días que en el mismo se fija.
Artículo 5.- Los inmuebles propiedad de las aludidas asociaciones serán ocupados por los agentes de mi autoridad y destinados a los servicios que se fijen; los alquilados serán desalojados en igual forma y puestos a disposición de sus dueños respectivos.Santa Cruz de Tenerife, 15 de octubre de 1936.
Ángel Dolla.

(2) LA ESCUADRA. (Implica trabajo). Es uno de los Símbolos más importante  y más significativos de los Masones. Fue  una de las principales herramientas de los Constructores, Escultores y Artesanos de la antigüedad y a la primera impresión, la obvia, significa rectitud. Pero como dijimos anteriormente, el símbolo dice más que lo que ven nuestros ojos. Es la parte espiritual  que los iniciados, con su constante estudio y trabajo, fácilmente la extrapolan al concepto ético y moral del comportamiento del Hombre. Más aún, la internalizan en su mente. Allí entonces verán además, rectitud, respeto de las leyes y las reglas, lección de moralidad, de la verdad, de la honradez. Y, suspendida del collar del V.M. de la Logia, se entenderá que el solo cumplirá con los Estatutos de la Orden. Y con el tiempo dirán de ti: El es Masón, en lenguaje corriente significa: él es recto, es derecho, es de trato limpio, es persona de confiar, es de buena fe, tiene honradez en sus compromisos es solidario, es justo.
EL COMPAS. (Implica trabajo). Significa la Universalidad, también mencionada en los Principios, es el centro del conocimiento donde hay que caminar. Da las proporciones justas al Arquitecto para asegurarle belleza y estabilidad en su trabajo. Esta estabilidad en la M.·. Especulativa, es lo que da una uniformidad de la rectitud y de la conducta del iniciado, que le conferirá felicidad hoy y en el futuro. Es el signo más prominente de la virtud ya que nos indica, nos ilumina el límite donde contener nuestras  pasiones o vicios.
Podemos concluir entonces que la Escuadra es el Símbolo de lo material y el Compás lo es de la Espiritualidad, es decir, el instrumento del G.A.D.U.
Finalmente, si la Escuadra está ubicada sobre el Compás (Símbolo con que se presenta la Orden en el mundo profano), nos indica un dominio de la Materia. Si ellos se entrelazan, nos indica equilibrio entre las fuerzas de la Materia y de la Espiritualidad. Si el Compás se superpone a la Escuadra, es que domina la Espiritualidad.
ESTRELLA FLAMÍGERA. Es uno de los Ornamentos de la Logia, junto al Pavimento de Mosaicos y el Borde Dentado, y simboliza a la estrella que guió a los tres Reyes Magos de Oriente en la noche de Navidad y al Sol central oculto. Con la Letra G en su centro representa la morada del Gran Geómetra del Universo, de la cual pende la Plomada Celestial que sirve como Eje en torno al cual rota la Creación entera, y, debido a su identificación con la Estrella Polar, ocupa un lugar central en la bóveda de la Logia.
Figurada entre la Escuadra y el Compás, la Estrella Flamígera es un símbolo del Hombre, ya que es una estrella de 5 puntas y 5 es el número del “microcosmo”, además de identificarse cada una de sus puntas con la cabeza, los brazos y las piernas. También es el símbolo del “Masón iniciado, resplandeciente de Luz en medio de las tinieblas del mundo profano” y un emblema de la perfecta Maestría, ya que un Maestro Masón “se encuentra siempre entre la Escuadra y el Compás”, es decir, entre la Tierra y el Cielo, cuyas respectivas potencias reúne en su propia naturaleza, convirtiéndose en un “mediador” entre ellos. El Maestro Masón, entonces, se asimila al “Hombre Primordial” y al “Hombre Verdadero” de la tradición extremo oriental, y representa el acabamiento de los “Misterios Menores”, propios de las iniciaciones de oficio como la Masonería (aunque con una apertura a los “Misterios Mayores” en algunos de los llamados “Altos Grados”). 

(3) SIERRA BERNABEU, Rafael
Concejal por Alicante
Alicante [1856 o 1857] – Alicante I. 1935
Zapatero. Presidente de la Unión de Zapateros de Alicante desde principios de siglo hasta 1922. Ingresó en la AS de dicha localidad en 1901 procedente de las filas republicanas. Representó a los dependientes de despachos y almacén y a los zapateros de Alicante en el VIII Congreso de la UGT celebrado en 1905. En 1901, 1904 y 1911 presidía el Centro de Sociedades Obreras y pertenecía a la Junta Local de Reformas Socales y a la Junta Provincial del Censo Electoral. Presidió la Comisión Gestora que constituyó la Casa del Pueblo de Alicante. Fue redactor de El Mundo Obrero y colaborador de El Luchador. Vicepresidente de la Federación Socialista de Levante en enero de 1930 y presidente de la AS de Alicante en marzo de 1931. Fue elegido concejal del ayuntamiento de Alicante en las elecciones municipales de 1931, siendo suspendido en su cargo en 1934, puesto que no pudo recuperar en febrero de 1936 pues había fallecido atropellado por un tranvía. Fue inhumado en el Cementerio Municipal de Alicante el 24 de enero de 1935. Fuentes: AM/Alicante; A. SABORIT. Recuerdos… ES 8.VIII.1957; Dirigentes de UGT (FPI); Diccionari biogràfic..., p. 1.310; Diccionario biográfico de políticos valencianos..., p. 519.

(4) Representa a la vez los cinco dedos de la mano del proletario y los cinco continentes, lo que se relaciona con el internacionalismo del lema marxista: ¡Proletarios de todos los países, uníos!. Citándose menos frecuentemente, se relaciona las puntas con los cinco grupos sociales que posibilitaron el tránsito al socialismo: la juventud, los militares, los obreros, los campesinos y los intelectuales. Semánticamente denota Humanismo tanto por el número de sus Segmento (cinco dedos, cinco sentidos) como por su color (sangre, vitalidad).