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miércoles, 11 de enero de 2017

¡Vaya Cruz!

Años sesenta del siglo XX. Monumento a los 'Caídos por Dios y por España ¡Presente!' custodiado por Falange. :: colección f. sala


La Cruz de los Caídos de Callosa de Segura sobrevivió a la aprobación de la Ley de Memoria Histórica hasta que el equipo de gobierno municipal aprobó, en el Pleno del 3 de marzo de 2016, su retirada para cumplir con la ley que prohíbe los símbolos franquistas. Un camión grúa entró en el recinto, pero mujeres cristianas salieron despavoridas con lágrimas en el rostro, mientras que otras, acomodadas en silletas alrededor del monumento, rezaban el 'Ángelus', el 'Rosario' y proferían cánticos religiosos. Acudió un grupo de personas con banderas y simbología franquista y falangista, impidiendo la Guardia Civil el enfrentamiento con otros que apoyaban su retirada. Se cantó el 'Cara al Sol' y se enfatizó la figura de José Antonio Primo de Rivera. 
Fue tal la polémica que se pospuso su retirada hasta al menos después de Navidad, buscando una solución que satisfaga a ambas partes, cumplir la Ley de Memoria Histórica y respetar el sentimiento religioso. En Torrevieja, fue a comienzos del año 1956 cuando comenzaron las obras de construcción de un monolito a los Caídos en la plaza del mismo nombre desde el final de la Guerra Civil.
El lunes 21 de mayo de 1956, a las 9 de la noche, fue inaugurada la cruz-monolito en la hoy llamada plaza de Miguel Hernández. Las autoridades, jerarquías del Movimiento y afiliados a FET y de las JONS se situaron frente a la Cruz en la parte correspondiente a la calle Clemente Gonsálvez; la Masa Coral Torrevejense de Educación y Descanso, se situó a la izquierda de las autoridades, en la zona sur; el Frente de Juventudes, cerró el cuadro en la parte posterior de la plaza e inmediatamente después de la banda de música.
El lunes 21 de mayo de 1956, a las 9 de la noche, fue inaugurada la cruz-monolito en la hoy llamada plaza de Miguel Hernández. Las autoridades, jerarquías del Movimiento y afiliados a FET y de las JONS se situaron frente a la Cruz en la parte correspondiente a la calle Clemente Gonsálvez; la Masa Coral Torrevejense de Educación y Descanso, se situó a la izquierda de las autoridades, en la zona sur; el Frente de Juventudes, cerró el cuadro en la parte posterior de la plaza e inmediatamente después de la banda de música.
Hicieron guardia de honor los banderines del Frente de Juventudes y de la Guardia de Franco, además de la Sección Femenina, excombatientes, excautivos y corporaciones sindicales. Todos se presentaron completamente uniformados -cadetes y guías con pantalón bombacho; flechas con pantalón corto-, así como una formación infantil del Niño Jesús de Praga. Tras la alocución del jefe local del Movimiento, ofrendando con cinco simbólicas rosas, coronas de laureles y flores al monumento y procediéndose a continuación a su bendición. La Masa Coral Schubertiana interpretó el 'Ave María'. Habló el cura párroco, la Masa Coral Torrevejense de Educación y Descanso interpretó el 'Popule Meus' y se rezó una oración por los 'Caídos por Dios y por España', gritándose a continuación los 'presentes' de rigor dados por el Jefe Local del Movimiento alcalde de la población, cantandose el 'Cara el sol', himno de la Falange, y terminando la banda de la Unión Musical Torrevejense con el 'Himno Nacional'.
El 12 de agosto de 1978, ya en tiempos democráticos, Fuerza Nueva invitó a concentrarse en la Cruz de los Caídos de Torrevieja a simpatizantes y amigos. Varios grupos de personas, con camisa azul unas y con banderas y pegatinas de la bandera nacional con el águila de San Pablo otras, colocaron cuatro coronas de laurel en el Monumento a los Caídos. El permiso oficial para la concentración no llegó y no se celebró en el plan previsto, por lo que militantes y simpatizantes se reunieron en una urbanización de los alrededores.
El 4 de enero de 1980, tras discutir la moción presentada al Pleno por el concejal comunista Julián Martínez Valdés, en la que se pidió la demolición total del monumento a los caídos y en su lugar poner bien una fuente o un conjunto de plantas ornamentales, se aprobó la retirada de la placa conmemorativa del monolito. El 7 de junio, miembros Falange Española de las JONS y del partido Fuerza Nueva organizaron un acto de desagravio, pidiendo la evolución de la placa, no estando el Ayuntamiento dispuesta a darla si no era con una solicitud oficial en regla. La petición estaba basada, según afirmaciones falangistas, en que «...la placa la pusimos nosotros, y por lo tanto es nuestra, no del Ayuntamiento». A la concentración acudieron cien personas, según la policía municipal, mil a criterio de los organizadores, tanto de Torrevieja como de los alrededores. Poco antes de las siete y media de la tarde, y en un autobús del Costa Azul, arribó a las puertas del templo de la Inmaculada Concepción el grueso activo de los manifestantes. A las ocho oyeron misa oficiada por el párroco en memoria de diversos difuntos y de los caídos por Dios y por España. Al final del rito, el órgano de la iglesia entonó los compases del Himno Nacional.
Al finalizar la ceremonia, miembros de FN y falangistas, vistiendo camisas azules y enarbolando banderas nacionales con el antiguo escudo con el águila de San Pablo, y de Falange, recorrieron las calles de la ciudad gritando «¡Arriba España!» y consignas contra las instituciones municipales, insultos en contra de las autonomías y ofensas a los miembros del gobierno., se dirigieron a la plaza de Miguel Hernández -antes de los Caídos- y al pie de la todavía perdurable cruz, y tras rezar un Padrenuestro, colocar laureles y flores, y cantar el 'Cara al Sol', manifestantes y curiosos, se fueron por donde habían venido, no sin antes darse un paseo por la puerta del Ayuntamiento, para dirigirse al autocar, que les trasladó a su punto de origen.
Hubo en Torrevieja, a raíz de esta convocatoria, quienes creyeron que venían a pegarles y tomaron sus precauciones; hubo quienes pusieron tierra por medio y se fueron a merendar esa tarde fuera de la población, y los hubo por último quienes les interesaba saber de qué iba la cosa y formaron parte del núcleo de curiosos, que unos lejos y otros cerca, observaron el desarrollo del acto, que no pasó de ser una manifestación más dentro de un país -en aquella época- en constante ebullición con intereses enfrentados.
En febrero de 1992, dieron comienzo las obras de construcción de un parking subterráneo en la plaza Miguel Hernández, la Cruz de los Caídos fue desmontada, rumoreándose sobre un nuevo emplazamiento en el cementerio municipal. Perdida en el olvido, nada más se volvió a saber. Esperamos los resultados tras la tregua callosina.

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