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lunes, 25 de agosto de 2014

Cuando las armas sustituyeron a los zapatos (I).

http://petreraldia.com/reportajes/cuando-las-armas-sustituyeron-a-los-zapatos.html




Nota: Artículo publicado originalmente en la revista Petrer Mensual nº 33, septiembre de 2003.
Lo que hoy conocemos popularmente como «Ciudad Sin Ley», lugar situado entre la manzana comprendida entre las calles Joaquín Poveda, País Valencia, Leopoldo Pardines y Ventura Navarro, fue durante poco menos de dos años una fábrica de armamento. Se elaboraban fusiles «Mauser» y ametralladoras. También se reparaban mosquetones checos. En algunas ocasiones se ha escrito sobre estas instalaciones pero nunca con la minuciosidad y el detalle con que lo ha hecho José María Navarro Montesinos. No en vano trabajó como aprendiz en la factoría y vivió de cerca su montaje y su desmantelamiento. Este es su relato.

Se aprecian las ampliaciones que hubieron de hacerse por necesidades complementarias. "Empavonado", "Almacén", "Economato", etc. y en medio de las primeras, estuvo la entrada al "Refugio". Las fotos son de julio de 2003.
En Petrer (1938-1939), se fabricaron fu­siles y ametralladoras durante la Guerra Civil Española (1936-1939), destinadas a los servicios bélicos militares leales a la Repúbli­ca. Con el inicio de este trabajo, que escribo pa­ra la constancia histórica local de aquellos mo­mentos lejanos, intento explicar como se dio es­ta ocasión singular en nuestro pueblo, desde la concurrencia y visión personal mía. Necesario un ejercicio de observación preliminar del ser o el estar respecto del estado, el lugar, el tiempo y las formas, de los hechos vividos por mí, en cuanto a la actualidad y las coyunturas crucia­les que fueron. (En Petrer albergaban entre cin­co o seis mil habitantes).
Los avatares de la contienda bélica civil se en­contraban en su apogeo, en distintos lugares de la extensa «piel de toro» que conforman las tierras españolas. Pocos los sucesos positivos. Desfavorables a los movimientos populares los más, adversos a la zona «roja» que era la nues­tra. Se reconocía como los avances victoriosos im­placables de los ejércitos de Franco, consolida­ban posiciones paulatinamente en lo que fueron feudos republicanos. Así era la cruda realidad no deseada por quienes —proclives y fieles al ré­gimen establecido legalmente— nos encontrá­bamos en la retaguardia «roja», alejada aún de los frentes de combate.
En Castellón de la Plana, de nuestra Región Valenciana —así era la denominación enton­ces— se encontraban unas fábricas de Armas, cu­ya instalación había procedido de la evacuación de la parte principal de las instalaciones, que hubo de hacerse en su día desde Oviedo, cuan­do la capital asturiana, —que históricamente viene cobijando «La Fábrica Nacional de Ar­mas»— se encontraba amenazada entre los pe­ligros de ser ocupada, dados los progresos triun­fales de las tropas sediciosas por aquella Región valiosa, militarmente apetecible por Franco, te­niendo en cuenta —podría influir, es un su­puesto—, que su esposa poseía la condición de ser asturiana.
El riesgo, las contingencias bélicas con todas sus consecuencias, se iban acercando a la pro­vincia de Castellón que abatida desde los fren­tes de Cataluña y Teruel, pronto podría sufrir las consecuencias de la guerra en sus feudos, que poco a poco, iban siendo ocupados por las fuerzas Franquistas inexorables.
Las fábricas de armamento instaladas en Castellón, se hubieron de evacuar en previsión a este posible desenlace —como llegó a ocu­rrir— iniciando su traslado a las poblaciones de Elda y Petrer, alejadas de los frentes de combate, donde existían naves libres de las fábricas de calzado, inactivas por la guerra, posibles de ser utilizadas, que se acondicionaron y aprovecha­ron en tiempo breve como así aconteció.
Pronto fue aspecto y atributo activo del mo­mento, el movimiento de camiones, trasladando maquinaria y enseres desde Castellón y también de personas trabajadoras procedentes de la realidad productiva que se trasladaba —algunas con sus familias—, que se instalaron en el pueblo durante un periodo alargado de tiempo.
Brigadas de albañiles —algunos de Petrer se emplearon en este menester— habilitando naves disponibles y ejecutando nuevas construcciones, crearon un ambiente de actividad inusitada, totalmente desconocido, respecto de lo que fueron los medios fabriles históricos del pueblo, calzados y alfarerías tradicionales, que se encontraban prácticamente inactivos, por la falta de la mano de obra consiguiente —las personas se encontraban en los frentes de combate— como la carencia del trasiego comercial necesario, inexistente por el desorden que la Guerra Civil había suscitado.
En las naves que asentaron la Fábrica de Calzados de Alfonso y Francisco Chico de Guzmán, que fueron la base de estos movimientos, a las que me estoy refiriendo en este trabajo, pronto se encontró funcionando, a plena actividad de personas y máquinas, lo que fue en denominarse, fábrica n° 11 de la Subsecretaría de Armamento, del Ministerio de la Guerra, dedicada inicialmente al montaje de fusiles —mosquetones Mauser concretamente— creando posteriormente una sección de ametralladoras, circunstancias todas que me motivan, al haber pertenecido como trabajador de esta empresa, de condición tan singular en nuestro pueblo, desde inicios a final de su actividad, algo más de año y medio aproximadamente.

José Mª Navarro a la entrada del antiguo Cuerpo de Guardia en la actualidad.
Se convocaron unas plazas de aprendizaje a las que concurrimos algunos muchachos del pueblo. También de las familias que —teniendo movilizados alguno de sus componentes, como trabajadores cualificados— vinieron evacuadas con las fábricas desde Castellón o alguno de sus pueblos importantes. Nos examinaron y unos doce chavales entre los del pueblo y foráneos, fuimos aprobados y admitidos inicialmente.
Prisas en los trabajos de instalación y pronto se acondicionaron las secciones productivas primordiales: Montaje y delineantes arriba; tornos y metalurgia abajo. Un patio con algún cubierto, guarecería provisionalmente la sección de empavonado y un corredor estrecho de los terrenos —protegido debidamente— se habilitó como probadero.
En dirección hacia Elda, a la izquierda, vecino de lo que fue vivienda del «tío Mulato», donde Amorós en la actualidad, tiene situada su exposición de trofeos deportivos y otras alegorías similares, se encontraba una nave que fue fábrica de tacones de Luis Verdú, que se destinó como almacén receptivo de partidas de fusiles deteriorados. Por ahí íbamos a empezar —arreglando el armamento dañado— mientras se formalizaba la fabricación normal con todas las consecuencias.
Prolegómenos
En el caso concreto mío, fui destinado a la sección del montaje de fusiles, como aprendiz entre otros tres aspirantes. El principal de las instalaciones, lo componían dos grandes bancadas paralelas de madera robusta, formando un amplío pasillo entre éllas, y en las cuales en cada lado de las mismas, se hallaban instalados cuatro «tomillos de banco» (8 en total), para el trabajo útil y uso propio de montar las armas.

Así es ahora más o menos -con pocas variaciones- la presencia de la nave principal con dos plantas, de lo que fue la Fábrica de Calzados, de Alfonso y Francisco Chico de Guzmán, que al transformarse en manufacturera de armamento, la maquinaria propia del calzado, fue trasladada y depositada en la iglesia -había sido incendiada a principio de la contienda civil-, convertida en almacén por desuso de la misma.
La bancada de la derecha, mirándola desde la entrada a la nave —a la que se accedía subiendo una amplia escalera—, se dispuso para trabajar la parte mecánica del fusil en sus facetas diversas y en la otra paralela, se le aplicaba, ajustándola bien, la culata de madera dura —haya o similar—, que llevan estas armas de fuego acomodaticias, destinadas a la infantería del ejército de cualquier país.
Mecánica y Carpintería con sus capataces correspondientes se complementaban con acciones apropiadas y el fusil con las pruebas previas pertinentes, quedaba terminado. Como mando superior, el Jefe de Sección. Yo pertenecía a la Mecánica a la que me voy a referir en primer lugar por su significación más amplia.

Esta nave se conserva tal cual exteriormente y estaba destinado al servicio complementario de cocina y comedor, para los operarios que lo precisaban.
Organización del trabajo
La actividad laboral —previo el control de entrada- se iniciaba a las 8 de mañana en el «tajo» correspondiente. Durante un periodo de tiempo determinado, hubo una situación peculiar diferenciada. Nos dirigíamos al lugar donde estaba construyéndose «el refugio protector de posibles bombardeos». Se formaba una larga «cola» organizada y de abajo arriba nos íbamos pasando, con capazos manuales, los escombros que los albañiles picando y ahondando en la tierra, habían generado el día anterior.
Esta inquietud también se trasladó al conjunto de la población, en la que se iniciaron igualmente la construcción de otros refugios para la protección múltiple, siendo principales los de las plazas de «Baix y Dalt» respectivamente y también en algunas casas partículares, acondicionaban lugares seguros —sóta­nos-bodega cuando lo disponían—almace­nando en estas estancias, los productos más ne­cesarios para estar abastecidos, en el supues­to de algún bombardeo. Petrer ya era un «ob­jetivo militar» y había de estar preparado pa­ra cualquier emergencia.

domingo, 24 de agosto de 2014

Cruz de los Caídos de Elda.

Parque cruz de los caídos / Parque de la concordia.

Esta vez viene la plaza de la concordia, un parque también al igual que plaza Sagasta con mucha antigüedad, aunque no tanta, fue construido en principio en lo que fuera el antiguo cementerio de Elda hasta principios de siglo XX, con el objetivo de homenajear a los caídos de un bando y de otro, en estas fotos veremos como ha evolucionado este parque a lo largo de los años, ya que ahora no es nada parecido a lo que fue en un principio, así podremos ver su evolución urbanística en todo este último siglo.
Como anécdotas cabe destacar que el monumento se creó el 28 de octubre de 1940 y que fueron quitadas de la calle Nueva parte o la totalidad (ese dato lo desconozco) de las farolas para iluminar dicho monumento.

Foto años 40, en ella apreciamos la falta de árboles y la ausencia de la valla que rodea su perimetro, al igual que la carretera de Petrer sin aceras, sólo con los arcenes.





Año 1942 vista completa del parque, se puede observar toda la cruz del monumento sin los árboles de por medio con los símbolos falangistas hoy en día eliminados.





Año 1942.







Años 60.





Año 1963 zona infantil de juegos en la cruz de los caídos, creado en febrero de 1962 gracias a la cesión de dinero que hizo la caja de ahorros de Novelda.



Entrada al parque en los años 80 aquí ya podemos apreciar que el parque esta completamente urbanizado, así como a la derecha se puede ver el mosaico que preside su entrada.





Vista del monumento en la actualidad.

DATOS PROCEDENTES DE

viernes, 22 de agosto de 2014

Un barco nazi en el puerto de Alicante (1936)

Un barco nazi en Alicante recibido con el puño en alto (1936) | Un barco de guerra de la Alemania nazi en el puerto de Alicante en 1936 (septiembre-octubre). El barco de guerra de la Kriegsmarine había llegado a Alicante como consecuencia del Pacto de No intervención aprobado por 27 estados europeos en agosto de 1936 y de la zona que la armada alemana debía vigilar. Un grupo de personas lo recibe con el puño en alto.

2 FOTOS.



Fotos de http://www.elche.me/galerias-de-imagenes/guerra-civil


El silenciado héroe republicano Un libro saca del olvido a Francisco Ros, que salvó a muchos franquistas pero sufrió torturas y palizas

El silenciado héroe republicano

Un libro saca del olvido a Francisco Ros, que salvó a muchos franquistas pero sufrió torturas y palizas


Francisco Ros, su mujer María y su hijo Salvador, el día de la comunión del niño en 1942.

En el transcurso de una entrevista, un empresario empezó a contar cosas de su padre. Pocas, porque tampoco sabía mucho de su pasado político. Sí que había sido un hombre bueno, republicano, el único en una acomodada familia de Orihuela, y que había sufrido mucho por ello, incluido un consejo de guerra. El periodista y escritor José Antonio Muñoz Grau se quedó con el nombre y se puso a investigar. Cinco años estuvo tirando del hilo con el que se teje el olvido y el oprobio hasta sacar a la luz la conmovedora historia de Francisco Ros Alifa, un militante de Unión Republicana que salvó la vida a centenares de personas, amigos y enemigos, franquistas perseguidos por milicianos descontrolados que se tomaban la justicia por su mano.
Protegía a la gente desde su cargo de director del hospital San Juan de Dios de Orihuela, que se convirtió en un refugio. Extendía partes médicos falsos, amañaba salvoconductos, mandaba ambulancias para atender presuntas urgencias y rescatar a alguien, se encaraba con el más despiadado cabecilla. Pero no dejó de ser, para algunos “un rojo peligroso”. Acabada la Guerra Civil, fue objeto de todo tipo de humillaciones, desde torturas y palizas hasta “su muerte social”. “Echaron una losa sobre su memoria que llega hasta nuestros días y que lo ha borrado de la historia de la ciudad”, explica Muñoz Grau, que ha plasmado su lustro de indagaciones en el libro Un republicano en Orihuela del Señor, que ha editado él mismo y que ha concitado un gran interés en la población natal de Miguel Hernández.
Precisamente, un investigador de la obra del célebre poeta que escribióEl rayo que no cesa, Santos Escarabajal, vio, desde México y por Internet, la entrevista al empresario Salvador Ros en el programa que dirige Muñoz Grau en un televisón local de la localidad alicantina y se dirigió a él. El investigador, que ganó en 2012 el Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández, junto al periodista Miguel Ángel Nepomuceno, por Las dos muertes de Miguel Hernández, le aconsejó que buscará documentación sobre Francisco Ros en el Archivo del Ejército de Madrid. “Efectivamente, allí encontramos que había sido sometido no a uno sino a dos consejos de guerra, algo que desconocían sus hijos”, comenta Muñoz Grau.


José Antonio Muñoz, autor del libro.
Entre los papeles se hallan numerosas declaraciones a favor de Ros ante el servicio de Investigación e Información de Falange Tradicionalista y de las J.O.N.S, o el juez militar, que fueron fundamentales para que se le absolviera en esos consejos. Como el testimonio de Eduardo Bueno firmado el 30 de abril de 1939, casi un mes después del fin de la Guerra Civil. Allí narra cómo el director del Hospital San Juan de Dios opuso tal resistencia a entregarlo a un vecino de Benejúzar, apodado El Tremendo, que quería matarlo, que finalmente éste desistió. Francisco Ros, don Paco, como le conocían en el pueblo, era una persona muy respetada en Orihuela.
“Fue un héroe, un Oskar Schindler oriolano”, sostiene Muñoz Grau, en alusión al alemán que salvó a un grupo de judíos en la Segunda Guerra Mundial y que inmortalizó Steven Spielberg en el cine. Con la ingente documentación que había recopilado y algunos testimonios orales, el escritor y periodista decidió escribir una novela basada en hechos reales, ocurridos entre 1936 y 1946, que le sirvió también para sobrellevar el tratamiento de un cáncer.

Conocer al padre

“Desde un principio creí que la novela era la mejor forma de contar la historia de Paco Ros. Es una historia coral, llena de héroes anónimos, que no he querido dejar en las cunetas sociales o políticas de una ciudad difícil; recrea los ambientes y las costumbres de la época, y, sobre todo, refleja el poder de la Iglesia en el día a día de los ciudadanos, así como su colaboración con el poder político, decidiendo en muchos casos sobre la vida o la muerte de la gente”, señala Muñoz Grau. “Perseguir, torturar, y enterrar socialmente a quien te ha salvado la vida, simplemente porque es republicano, es un ejemplo de lo que fue la vida en Orihuela en la posguerra”, añade.
El pasado mes de mayo presentó su obra, con prólogo de Isabelo Herreros, en Orihuela con la sala atestada de gente. “Cuando acabó el acto, los hijos de Paco Ros me abrazaron. 'Voy a conocer a mi padre a través de ti', me dijo uno", concluye.

lunes, 7 de julio de 2014

El Ayuntamiento crea una imagen para los refugios

El Ayuntamiento crea una imagen para los refugios

  • Es el primer paso para poner en valor estos subterráneos de la Guerra Civil y crear una ruta visitable para turistas y alicantinos

  • La Concejalía de Imagen Urbana ha creado un logotipo específico para los 94 refugios antiaéreos de la Guerra Civil ubicados por toda la ciudad como un primer paso para crear una ruta histórica visitable para turistas y alicantinos. Cada uno de estos espacios subterráneos creados para salvaguardar a la población de los bombardeos cuenta con una 'R' y un número determinado, que corresponde al descubrimiento del mismo.
    El diseño de las puertas para el refugios de la Guerra Civil de la reformada plaza de Séneca es la primera intervención, junto a la puerta del refugio de Balmis, que incorpora la nueva imagen de marca 'Refugios de Alicante'. La puerta del primero con el logotipo ya se puede ver, mientras que el de la remodelada plaza del centro se encuentra en la acera, a ras de suelo.

  • La Concejalía de Imagen Urbana ha encargado al estudio Rocamora Arquitectos este diseño, que se ha proyectado como un gran cartel, legible a distancia: «El texto de la marca se recorta en la chapa dotando de ventilación natural a los refugios, y volumen al texto ,haciendo más legible al visitante desde los diferentes puntos de la plaza», explicaba Ángel Rocamora, autor del logotipo.
  • Con el tiempo, ambos serán visitables puesto que su estructura de hormigón les ha permitido aguantar todo este tiempo. No ha ocurrido lo mismo con otros como el de las plazas del Carmen o de Quijano, construidos con ladrillo y que se han deteriorado mucho.
    La Concejalía de Imagen Urbana, con la colaboración de la Diputación Provincial de Alicante, han costeado este trabajo de investigación, recopilación y una primera puesta en valor de los refugios antiaéreos de Alicante como elemento cultural e histórico de la ciudad. Están incluidos dentro del Plan Especial de Protección Arqueológica y, por tanto, no se pueden perder.
    Y es que el Ayuntamiento ha rastreado durante más de dos años todos estos refugios creados a partir de 1938, con ayuda de historiadores y expertos. Las indagaciones hacen creer que se llegaron a construir 97 refugios, con capacidad para albergar a los 108.000 habitantes censados entonces de la ciudad, por lo que faltan tres cuya ubicación se desconoce.
    La idea que mantiene todavía el Consistorio es poder abrirlos para el conocimiento de los escolares y alicantinos en general. Su intención es que pueda albergar en su interior una exposición o proyección audiovisual sobre el papel que desempeñaron estas construcciones durante la Guerra Civil.
    Por el momento, explican desde el Consistorio y la Diputación, todavía no es viable económicamente reformar todas estas estructuras. Pero los primeros pasos se han dado, como demuestran la creación del logotipo que señala la ubicación de los refugios (a la derecha) y un primer diseño de cómo quedará el subterráneo de la plaza Balmis (en la imagen superior).




'Llapis, paper i bombes', una exposición sobre dibujos de niños durante la Guerra Civil, Benissa.

'Llapis, paper i bombes', una exposición sobre dibujos de niños durante la Guerra Civil

  • La muestra permanecerá abierta desde el 4 hasta el 25 de julio

  • Refleja las experiencias vividas por la infancia en la guerra a través del lenguaje visual.


El 4 de julio fue inaugurada laexposición Llapis, paper i bombes en la Sede de La Marina (Benissa) de la Universidad de Alicante, un evento que recoge copias de dibujos que hicieron las niñas y niños durante la Guerra de España (1936-1939). Un equipo de profesores de secundaria (José Antonio Fernández, Ramón Galdrán, Remedios Izquierdo, Carlos Salinas, Teresa Sanz) ha producido la muestra bajo el patrocinio de la Universidad alicantina, que permanecerá expuesta hasta el 25 de julio.
Una característica de las guerras del siglo XX hasta hoy es que la población civil se ve más afectada que los militares. En noviembre de 1936 las fuerzas franquistas sitiaban Madrid y los bombardeos de aviación y morteros se sucedían diariamente. El gobierno de la República, a través del ministerio de instrucción con la ayuda de comités de partidos, sindicatos y asociaciones, organizó la evacuación de la infancia amenazada.
Entrada Expo BenissaLos convoyes salían de noche por carretera y ferrocarril hacia zonas más seguras. Los niños de Talavera, Madrid y Málaga partían hacia Cuenca, Cataluña, las provincias valencianas y Murcia. La caída del Norte provocó unéxodo principalmente hacia Francia, Bélgica, Gran Bretaña y la URSS. Unos eran acogidos por familias voluntarias y otros fueron agrupados en colonias colectivas.
Estas se regían por unas orientaciones comunes organizativas, pedagógicas y educativas. En ellas 25-50 escolares vivían en comunidad con sus maestros, seguros y cubiertas sus necesidades básicas y formativas. Los edificios requisados a tal fin solían ser palacetes abandonados, fincas de recreo y casonas rurales.
Estudio, juegos y tareas compartidas les mantuvieron ocupados hasta el fin de la guerra. Una de las actividades fue el dibujo. El objetivo era doble: vender las láminas en libros y exposiciones (Valencia, Barcelona, París, Nueva York) a fin de obtener recursos para las colonias y también servir de terapia psicológica por las tensiones sufridas.
Por ello en esta muestra los dibujos han sido seleccionados paracomunicarnos los sentimientos infantiles de miedo, desarraigo, la añoranza del hogar en paz, el terror a los bombardeos aéreos, la evacuación, la vida cotidiana en las colonias y los deseos de futuro para cuando se venciera a los sublevados.
LLAPIS-BENISSAMuchas de estas imágenes se han conservado en la Biblioteca Nacional (Madrid) y en las universidades de Columbia (Nueva York) y San Diego (California), de donde se han obtenido lascopias digitales. Pero los edificios que albergaron a aquellas comunidades han tenido una suerte diversa. Se mantienen en buen estado los que desarrollan un uso privado o público. Otros se arruinan, convertidos en solares o sustituidos por nuevas urbanizaciones.
Llapis, paper i bombes fue inagurada por primera vez en julio de 2013 en el campus de Sant Vicentde la Universidad de Alicante. Desde entonces lleva un largo itinerario (Alicante, Alcoi, Elda, Orihuela, Xixona) y está previsto futuras instalaciones. Sin duda su éxito radica en que los estudiantes y el público pueden comprender mejor las experienciasvividas por la infancia de los tiempos de guerra a través de su propio lenguaje visual.

http://www.alicantenoticias.es/wp-content/uploads/2014/07/Exposicion.jpg

martes, 3 de junio de 2014

Testimonio gráfico publicado en INFORMACIÓN en abril de 1942 que muestra a los refugiados republicanos en el puerto de Alicante. 
Imagen sacada dehttp://www.diarioinformacion.com/multimedia/imagenes.jsp?pRef=2014033000_12_1485474__Alicante-final-Guerra-Civil-Alicante

miércoles, 21 de mayo de 2014

REFUGIOS ANTIAÉREOS DE ORIHUELA.

REFUGIOS ANTIAÉREOS:

                     LA DEFENSA PASIVA.  LOS REFUGIOS ANTIAÉREOS

El bombardeo sobre ciudades y sus poblaciones civiles adquirió carta de naturaleza como táctica militar en la Guerra Civil Española. Dada la superioridad aérea del bando nacional, durante la mayor parte de la contienda, la mayoría de estos bombardeos se produjeron sobre zona republicana, Guernica, Bilbao, Barcelona, Valencia, Cartagena, Almería, etc. 
Las autoridades republicanas a fin de proteger a la población crearon la Junta Central de Defensa Pasiva, de la que dependían las Juntas Provinciales y las Juntas Locales, cuya misión principal era proteger a la población de los bombardeos de la aviación franquista. Estas instituciones, junto con los ayuntamientos, se encargaron directamente de la construcción de refugios antiaéreos, editaron además una serie de folletos proporcionando las indicaciones técnicas necesarias para que los vecinos y asociaciones pudieran construir sus propios refugios. 



                  REFUGIOS ANTIAÉREOS EN ORIHUELA

En el caso de Orihuela el Consejo Municipal se encargó directamente de la construcción de los principales refugios, así en las Actas Municipales está atestiguada la construcción o demolición de varios refugios antiaéreos, entre ellos destacan:

El Refugio de la Plaza Ramón Sijé, excavado bajo la plaza y formado por cuatro galerías paralelas. (A.M.O.* B-60, Sesión Supletoria 7-I-1937)

El Refugio de la Calle Santa Justa, excavado en la roca caliza del Monte de San Miguel. (A.M.O. B-61, Sesión 28-IV-1938 y Sesiones de 23 y 28-II-1939

Refugio Antiaéreo del Túnel de San Francisco, excavado en la roca de Las Espeñetas, de considerables dimensiones, con capacidad para carros. (A.M.O. B- 60, Sesión Supletoria 7-I-1937)

 Refugio de la Plaza del Carmen. (A.M.O. B- 60, Sesión Supletoria 7-I-1937)

 Refugio de Jesús María.  (A.M.O. B-62, Sesión de 4-V-1940)

Refugio de San Sebastián. (A.M.O. B-62, Sesión de 4-V-1940)

Varios sótanos acondicionados como refugios. (A.M.O. B-60, Sesión Supletoria 10 de XII-36)




De estos refugios son tres los que se han conservado en relativo buen estado:

                 REFUGIO ANTIAÉREO DE LA PLAZA RAMÓN SIJÉ   
                                         (actual Plaza del Marqués de Rafal) 

Se inicia su construcción en diciembre de 1936, aunque posiblemente no se concluyó hasta junio de 1937. La obra se ciñe a uno de los modelos propuestos por la Junta de Defensa Pasiva, “refugio en galerías a poca profundidad”. Ocupa prácticamente toda la plaza y consta de cuatro galerías paralelas intercomunicadas, con accesos en dos esquinas de la plaza mediante escaleras. El techo no es abovedado sino que está formado por una losa de hormigón y vigas de hierro, tenía además una cubierta de obra que sobresalía más de un metro sobre el nivel de la plaza y que no se ha conservado, pues se retiró en abril de 1940.

                                                      

                           REFUGIO DEL TUNEL DE SAN FRANCISCO

Refugio excavado en la roca caliza del Cabezo de Las Espeñetas, realizado mediante la explosión de barrenos. Su construcción se inició en 1937. Lo conforma un único túnel de sección rectangular con las esquinas redondeadas. Mide unos 26 m de longitud, con una anchura entre 3,35 y 3,68 m y una altura entre 2,69 y 3,60 m.




                              EL REFUGIO DE LA CALLE SANTA JUSTA

DESCRIPCIÓN:

Consiste en un túnel de trazado sinuoso excavado en la roca. Tiene  entre 2 y 2,50 m. de altura y una anchura entre 1,50  y 3,60  m. Iniciaba su recorrido junto a la Calle Santa Justa, en el retén de la Policía Municipal, para después de unos 80 m. salir por la actual C/ Triana.
Toda la obra está excavada en la roca, apreciándose las marcas de los barrenos, solo la entrada y dos cuñas anti-metralla, situadas en sus proximidades, son obra de mampostería y cemento.  Junto a lo que fue antiguo retén, se conserva también una interesante bóveda de ladrillos algo peraltada, típica de este tipo de construcciones defensivas. Las actuales escaleras de acceso son obra moderna.
 Según referencias del antiguo capataz municipal de obras, la puerta original del refugio no sobresalía hacia la calle, como pasa actualmente, estaba situada sobre el muro en que se abre el túnel, por contra eran las escaleras las que invadían la calle. Fue el propio capataz quien dirigió las obras de construcción del tejadillo de la entrada, entrada que se cegó en los años 90 para acondicionar una hornacina alicatada, con una Virgen de Triana  pintada sobre azulejos. 








                ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y ARQUEOLÓGICOS DEL INMUEBLE

El Consejo Municipal de Orihuela se encargó directamente de la construcción de los principales refugios durante la guerra Civil, entre ellos el de la Calle Santa Justa,  (A.M.O. B-61, Sesión 28-IV-1938 y Sesiones de 23 y 28-II-1939).
Fue uno de los últimos refugios en construirse, su obra fue acordada en Sesión del Consejo Municipal de 28 de abril de 1938.
Después de la guerra se usó como almacén municipal. Al construirse los Juzgados en los años 70 se cegó una de sus entradas. Siguió usándose como almacén hasta los años 90 del siglo pasado, fecha en que se clausuró la otra entrada para construir una hornacina que incluía un panel de azulejos con una representación de la “Virgen de la Esperanza de Triana”.
El 12 de enero de 2011 el Excmo. Ayuntamiento procedió a abrir de forma provisional el refugio, que llevaba prácticamente dos décadas cerrado. Se derribó el fondo de la hornacina y se procedió a la eliminación de los escombros y enseres que permanecían en el lugar tras sus años de uso como almacén.
Este mismo año de 2011 se restauró la escalera existente, se instaló iluminación, incluida la de emergencia, así como señalización de evacuación a fin de permitir el acceso al público, mediante visitas concertadas.
En 2013 se rehizo la escalera para facilitar el acceso al público, se cambió la puerta y se eliminaron los azulejos de la entrada, eliminando así todos los restos de la hornacina de los años 90.

VALORES PATRIMONIALES:

Estos  refugios antiaéreos tienen un doble valor patrimonial:

Material, en cuanto testimonio físico de un momento histórico concreto, la Guerra Civil Española.
Y simbólico, como testimonio del sufrimiento de la población civil en las contiendas bélicas y el esfuerzo del gobierno republicano por protegerla.
El Consell Valencià  de cultura y programas europeos como Landacapes of War, abogan por la conservación y puesta en valor de este tipo de patrimonio. El CVC ha propuesto su declaración como BIC (2004) o como BRL (2007 y 2011).

http://patrimoniohistorico.orihuela.es/p/blog-page_16.html

jueves, 15 de mayo de 2014

De cuando el “Canarias” bombardeaba el puerto de Dénia y las fábricas de juguetes hacían la guerra

De cuando el “Canarias” bombardeaba el puerto de Dénia y las fábricas de juguetes hacían la guerra.



  • Vent de Progrés propone una ruta por los escenarios de la Guerra Civil
Apostado más allá de la bocana del puerto de Dénia, a sangre y fuego, el crucero franquista Canarias lanzaba obuses a las antiguas fábricas de juguetes reconvertidas en fábricas de municiones. Mientras, la ciudad se defendía con baterías de defensa apostadas en Les Marines y en Les Rotes. Si era la aviación italiana la que bombardeaba, los niños corrían a refugiarse bajo el túnel del castillo. Los sindicatos gobernaban el Ayuntamiento, numerosos refugiados procedentes de la primera línea del frente republicano llegaban para buscar cama y lumbre, en el campo, la gente pintaba sus casetas de marrón para hacerlas invisibles a las bombas y, cuando acabó todo, los almacenes de la pansa  se reconvirtieron en cárceles. Dénia en guerra. La Guerra Civil.
Todavía está viva esa memoria. Todavía queda gente que vivió en aquella ciudad de retaguardia, siempre en vilo, con olor a miedo. Y algo más. Aunque no demasiados, todavía quedan rastros arquitectónicos y urbanos de aquellos tiempos. Para recuperarlos, la asociación “Vent de Progés” ha programado para este sábado a las diez de la mañana una ruta que sigue las huellas de la guerra por las entrañas de la población a través de diferentes escenarios. Lo hace consciente de que de vez en cuando es necesario volver a restaurar los recuerdos de aquellos años (1936-39), tal y como ocurre de forma más frecuente con otras época históricas de esta ciudad milenaria.
800px-Canarias_C211. Una canción sobre un barco que nunca fue hundido.La ruta correrá a cargo del arqueólogo Josep Ahuir y comenzará en la antigua lonja. No será por casualidad: por su importancia comercial, el puerto de Dénia fue uno de los objetivos militares de los enemigos de la II República y con él se cebó el Canarias (en la fotografía), al servicio de la marina de Franco. En agosto de 1937, este crucero protagonizó un sangriento bombardeo con tremendos efectos sobre la población civil. Era tal su capacidad de destrucción, que cuando su buque gemelo, el Baleares, fue hundido por un torpedero republicano en el cabo de Palos, se cantaba por las calles de Dénia aquello de que el Baleares ya está en el fondo del mar y pronto el Canarias irá a hacerlecompañía, según relata el historiador Vicent Balaguer. Aquellos deseos desesperados, por cierto, no se cumplieron: el Canarias sobrevivió a la guerra.
Tal y como relata Ahuir, el puerto de Dénia, vital para el transporte de mercancías, aún fue objeto de más capítulos bélicos: en junio de 1938 fue hundido en sus aguas el mercante francés Brisbane. Hubo cinco muertos.
2. Las fábricas de juguetes que hacían la guerra. El itinerario transcurrirá después por las calles Fontanella, Sandunga y Pintor Victoria, donde se asentaban algunas de las fábricas de municiones que eran blanco de los bombardeos desde el mar. La más famosa, en esa última calle, fue la de Sahuqillo. Antes de que se estallara la guerra, aquellas factorías se dedicaban a los juguetes y tras el 18 de julio de 1936 fueron incautadas por el gobierno de la II República para dedicarlas a la industria de la guerra. Sus antiguos propietarios, en general vinculados a las derechas, volvieron a tomar posesión de las fábricas después de la derrota del régimen republicano.
morand buena3. Las prisiones y el paredón. En el centro de la ciudad, hubo dos edificios que sirvieron de prisión. Por orden, la ruta del sábado llegará primero a la que se emplazó en el actual colegio Maristas y después al almacén de Morand de la calle La Mar (en la imagen), ocupada ahora por diversos comercios y pubs y que fue cárcel desde marzo de 1939 ,una vez que las tropas fascistas entraron en la ciudad. Allí fueron encerrados numerosos seguidores de la República. Cuenta la leyenda urbana que los familiares de los presos se apostaban en el edificio ubicado enfrente: el día que no los distinguían, temían que hubieran sido fusilados o trasladados a Alicante a la espera de juicios sumarísimos.
El acto más emblemático de la represión franquista acaeció en noviembre de 1939, cuando en la tapia del cementerio de Dénia fueron fusiladas 51 personas, entre ellas un antiguo alcalde de la ciudad, el socialista Salvador Beltrán. Por su lejanía, el camposanto no formará parte de la ruta, aunque sí constituye otro de los elementos de lo que “Vent de Progrés” llama “escenarios de la memoria de la Guerra Civil”.
tunel 24. Los refugios: que viene la pava. Como ciudad de retaguardia, Dénia fue sometida a duros bombardeos no sólo desde el mar sino también por parte de la aviación italiana que cruzaba los cielos procedente de las Baleares. Así, pues, era necesario buscar protección. Hubo refugios públicos y privados. Ahuir rememora por ejemplo los sótanos ubicados en la calle Marqués de Campo. En la fábrica Sahuquillo se emplazó otro, con una conocida forma de pirámide. Evidentemente, con el desarrollo urbanístico posterior de la ciudad todos los refugios han desaparecido a excepción de uno, excavado en 1937 bajo la dura roca del Castillo y que en la actualidad constituye el túnel que une el centro urbano con la parte norte de la ciudad, siguiente parada de la ruta del próximo sábado.
Hasta el túnel corría la población cuando llegaba la pava, el sobrenombre con el que se conocía a los aviones de Mussolini al servicio del fascismo español. Balaguer cuenta que fue en aquel subterráneo donde conoció a algunos de los niños de la guerra, como se llamaba a los refugiados que habían sido evacuados de primera línea del frente.
placa tunelMuchos ciudadanos, en cambio, optaban por escapar del centro de Dénia, muy peligroso a partir de 1937, y vivir en las casetas de Les Rotes, el Camp Roig o Les Marines. Aunque se trataba de una zona más tranquila, sus propietarios no querían correr riesgos: de ahí que pintaran de color marrón esas pequeñas casas de campo para camuflarlas de los aviones.
Balaguer también rememora que el último bombardeo sobre Dénia tuvo lugar apenas horas antes de que el 28 de marzo el ejército nacional ocupara la población. Para entonces, la ciudad ya estaba rendida. Aún así, hubo dos muertos en la calle Pare Pere. La historiadora Teresa Ballester contabiliza entre agosto de 1937 y marzo de 1939 al menos 25 fallecidos por causa de la aviación.
5. El búnker de Les Rotes. Para defenderse de los ataques desde el mar, la Junta de Defensa de la ciudad instaló cinco baterías de defensa, ubicadas en la playa de Les Marines, donde había dos, El Raset, el codo de la Escollera Norte y Les Rotes. Sólo quedan vestigios de esta última. Así que, tras la inspección del túnel del Castillo, el itinerario de Vent de Progrés dará un salto hacia el litoral para emplazarse en el conocido búnker de Les Rotes, todo un tesoro histórico por desgracia en la actualidad abandonado y sin señalizar.
bunker 1Vicent Ferrer, en su artículo Arquitectura Militar del siglo XX en Dénia (revista Aguaits), habla en realidad de una “plaza de artillería”  con un búnker en forma de U integrado en el terreno para no ser advertido por el enemigo y una cavidad hecha en el mismo hormigón que daba lugar a una caverna. 
Tal y como señala Ahuir, los escenarios de la guerra civil estarían concluidos con el sanatorio republicano de Benialdà, ubicado junto al Hospital de Dénia actual y casi en estado de ruina. De hecho, una campaña ciudadana evitó su total demolición hace unos pocos años.
CRONOLOGÍA.
FECHAACONTECIMIENTO
14 de abril de 1931Proclamación de la II República. En el Ayuntamiento de Dénia se arroja por el balcón el retrato de Alfonso XIII
18 de julio de 1936Golpe de Estado. Comienza la Guerra Civil. Dénia cuenta a partir de entonces con alcaldes de PSOE, UGT y CNT
1937Inicio de los bombardeos sobre Dénia. Llegada del cruceroCanarias. Construcción de refugios
Junio de 1938Hundimiento en el puerto de Dénia del buque francés Brisbane. Cinco fallecidos.
28 de marzo de 1939Último bombardeo sobre Dénia. Horas después, las tropas franquistas entran en la ciudad.
1 de abril de 1939Último bando desde Burgos. La Guerra Civil ha concluido.
Abril de 1939Consejos de guerra en Dénia
Noviembre de 1939Fusilados en el cementerio de Dénia 51 personas.