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jueves, 30 de marzo de 2023

El itinerario por Dénia que descubre un campo de prisioneros en la plaza del Oeste o a una víctima de las bombas de 16 años

 

El itinerario por Dénia que descubre un campo de prisioneros en la plaza del Oeste o a una víctima de las bombas de 16 años


Rosa Seser y Teresa Ballester durante la presentación del itinerario. En el recuadro la manifestación de la calle Campos.

Es pasear por la calle La Vía cualquier día de 2023, pongamos que este mismo jueves, detenerse un momento y pensar, aquí hace más de ocho décadas murieron en un bombardeo 14 personas, incluida un chico de 16 que picaba almendras (luego volveremos a él). Es ir a comprar al masymas de la plaza del Oeste y mientras se coge el carrito de la compra pensar que allí mismo hubo un campo de concentración en el que concluida la Guerra Civil estuvieron encerradas hasta más de 1.500 personas de toda la comarca.

Esta historia va de eso.

Va de cómo cambian los edificios por los avatares de los hombres y las malditas guerras. El edificio Maristas: fundado por uno de los británicos que se dedicaban a la pasa en 1869, luego fue colegio y al concluir la Guerra Civil también centro de represión, una cárcel. El historiador Vicent Balaguer contaba cómo el había ido allí a la escuela antes del conflicto y cómo al concluir este último encerraron allí a parte de su familia.

Esta historia va de «recordar, de ponerse en el lugar del otro, en su piel, para saber lo que pueden sufrir los no combatientes en esa guerra, para evocar cómo una familia fue bombardeaba mientras comía en su propia casa y se le vino la muerte encima, y para que entendamos que eso no puede suceder nunca más, que hay que dialogar y entenderse antes de que eso ocurra. Aprender a convivir».

Pero para eso, agrega la jefa del Arxiu Municipal de Dénia, Rosa Seser, «lo primero es recordar, no silenciar nunca más como sucedió durante tantas décadas, poner las placas que haga falta». Seser de hecho, muestra su perplejidad por el hecho de que hasta hace bien poco (hasta 2018 cuando se cumplieron 80 años de aquella catástrofe y el Arxiu hizo un esfuerzo ingente por recuperar memorias) no se había puesto una placa que recordara a los muertos de La Via o un estudio sobre todos los combatientes de Dénia, con sus nombres y apellidos que marcharon al frente.

Milicianos de Dénia en el batallón Juan Marco en Cuencia. Noviembre de 1936. Arxiu Municipal de Dénia (AMD). Herederos de J. Bertomeu.

A ese ánimo de darle jaque al olvido contribuye ahora la obra que han realizado la propia Seser y la historiadora Teresa Ballester. Se trata de Itinerarios de Memoria Democrática. Dénia, un encargo de la Comisión Cívica de Alicante para la Recuperación de la Memoria Histórica y de la Universidad de Alicante para establecer por la Dénia actual un itinerario de los lugares donde acaecieron los principales acontecimientos de la II República, la Guerra Civil, y el franquismo. Y recorrerlos, claro.

No ha sido misión sencilla porque la Dénia de hoy, que rebasa los 48.000 habitantes, nada tiene que ver con aquella de la década de 1930, que entonces albergaba unas 13.000 personas, vivía de la agricultura y de la industria (estaba fuertemente sindicalizada) y nada sabía de turismos.

El público en la biblioteca.

El itinerario fue presentado ayer miércoles en la sala de la Biblioteca Municipal, que estaba  abarrotada como casi nunca: hubo gente que escuchó a las dos ponentes -y al concejal de Cultura, Raúl García de la Reina, quien presentó la obra- desde el pasillo. La ruta se puede realizar completa o en dos etapas, con el final de una y la salida de la otra en el túnel del Castillo.  Contabiliza un total de nueve paradas. Estas son.

1. Puerto de Dénia: Cuando Baix la Mar quedó despoblada

El paseo arranca en la Escultura del Vent en el puerto, cuyas obras aún continuaban en al comienzo de la guerra (1936-37), cuando se habilitó un nuevo muelle que permitió incrementar el volumen de exportación de naranjas, una gran entrada de divisas en aquellos tiempos difíciles.

Pero pronto llegaron las bombas a toda esta zona de la dársena y a Baix la Mar. El 13 de agosto de 1937 el crucero Canarias protagoniza  el primero de los 37 bombardeos que sufrió la ciudad,  la mayoría por parte de la aviación alemana e italiana aliada del ejército franquista. Afectaron sobre todo al barrio marinero que quedó despoblado: era donde se concentraban las fábricas de juguetes, algunas reconvertidas en factorías de material bélico y por lo tanto objetivo militar.

Pero al final la muerte desde el cielo llegó a otras muchas zonas habitadas. Murieron a lo largo del conflicto 32 personas y dejaron un centenar de heridos. Los Heinkel alemanes atacaban de noche, los Saviola italianos de día.

2. Marqués de Campo/ La Via: «Si no fuera por esta libreta es como si este chaval no hubiera existido»

La segunda parada se establece en la antigua estación del ferrocarril de Carxaixent (hoy Museu del Joguet), otro enclave conflictivo: las líneas de tren también fueron objetivo de la aviación. La estación fue vital para el abastecimiento de víveres: mujeres y jóvenes viajaban hasta las poblaciones de la Safor y la Ribera a cambiar aceite, pescado salado o panses por arroz. Durante la guerra el intercambio de víveres, y ya en la posguerra el extraperlo, permiten sobrevivir a una población hambrienta, sometida al racionamiento.

En la cercana fachada del Centro Social se halla la placa que recuerda a las víctimas de los bombardeos. Está allí porque en ese lugar acaeció el peor de todos: el 18 de octubre de 1937 los proyectiles alemanes matan a catorce personas y hieren a otras cincuenta. Muchas de las víctimas son soldados del Destacamento de Costas pero también fenecen algunos civiles. Uno de ellos, ese chaval de 16 años del que se hablaba al principio.

Libreta marítima de José Avargues. AMD.

Se llamaba José Avargues. No le dio tiempo a tener hijos. Pero los descendientes de sus familiares sí le han hecho llegar al Arxiu Municipal su libreta marítima. Con su foto. «Si no, es como si no hubiera existido», dijeron.

3. Marqués de Campo: Manifestación al ritmo de la Marsellesa

En la II República la calle Campos era muy similar a la actual: animado epicentro de la ciudad, con la costumbre de los almuerzos y los cafés con tertulia, de los que el Casino Neutro era el auténtico centro social. En los salones, cines y teatros tenían lugar los grandes mítines políticos. Partidos y sindicatos tenían allí sus sedes. El itinerario ha localizado dónde estaban la mayoría, aunque no ha sido fácil: los números de las viviendas en Dénia han cambiado desde entonces.

La terraza del Neutro en 1932.

«Podemos decir que a la sombra de los plataneros hoy como ayer se han producido los actos más destacados» de la vida del municipio. Toda vez que a diferencia de otras poblaciones, en Dénia y gracias a la fuerte implantación de los sindicatos en la industria, las fuerzas republicanas habían vencido en las elecciones sin necesidad de segunda vuelta, el 14 de abril de 1931 pasa por Marqués de Campo la gran manifestación que celebra la Proclamación de la República: es toda una demostración de alegría acompañada de la banda de música que toca la Marsellesa.

Desfile por la calle Campos. 1931. AMD.

Durante el conflicto bélico a la calle Campos se le cambió el nombre: se la rebautizó como calle José Roselló Sivera el primer miliciano de Dénia que cayó en combate en Extremadura. Unos tres mil soldados partieron de la ciudad al frente: murieron 42, desaparecieron 51.

4. Plaza del Convento de Sant Antoni: el arte que nunca regresó

Recién iniciada la guerra, el 27 de julio de 1936 la II República, régimen laico, ordena la confiscación de los bienes de la iglesia, considerada partidaria de los insurrectos, para usos bélicos. La iglesia-convento de Sant Antoni es ocupada por la Defensa de Costas y habilitada como garaje para sus coches y camiones. Elementos revolucionarios asaltan el 25 de septiembre de ese año iglesias, ermitas y conventos. Son destruidos objetos de culto.

Pero ayer Seser descartó la idea de que la República robara obras de arte religiosas. Fue al contrario: las protegió. Conforme fueron avanzando los bombardeos sobre Dénia que hacían peligrar su integridad, esas obras fueron enviadas a depósitos de Alicante. Cuestión aparte es que finalizado el conflicto no todas regresaron. Sí lo hizo, en seguida, la Santíssima Sang, pero en cambio la famosa cruz de término que se hallaba en esta plaza acabó en la catedral de Orihuela y se necesitó de un eterno pleito («cuyos documentos ocupan dos cajas enteras en el Arxiu») para que retornara a Dénia en 1982. Otras muchas obras no regresaron.

5. Maristas/Padre Victoria: se busca la foto de una pirámide

Como ya se vio, el colegio Maristas fue otro de los edificios cuyo uso cambió de forma vertiginosa en aquellos años. La enseñanza religiosa en el centro se mantuvo hasta abril de 1936 cuando ante el ambiente de oposición los maristas se marcharon. Durante los meses siguientes funcionó como escuela pública, con la guerra se instalaron locales municipales y sindicatos. Y al acabar el conflicto, sus sótanos fueron habilitados para acoger prisioneros en difíciles condiciones.

Frente a ese colegio se halla la calle Pintor Victoria donde se construyó un refugio con una famosa forma piramidal de hormigón armado en el subsuelo para proteger del fuego de la aviación a los trabajadores de la fábrica de juguetes Sauquillo, reconvertida en fábrica de armamento. Ese refugio fue destruido con dinamita en 1968 para abrir la calle. Hoy lógicamente se hubiera conservado. Seser lleva años pidiendo una foto que no existe de ese refugio: «Muchos deniers aseguran que jugaron allí de pequeños pero hasta ahora no ha aparecido ni una imagen».

Vista de Dénia en 1960 con el refugio de la fábrica de Sauquillo, que sobresale de forma piramidal.

Las nueve fábricas de juguetes fueron colectivizadas para ese esfuerzo de guerra y socializadas por la UGT y la CNT. Las de juguetes metálicos se usaron para fabricar estabilizadores de granadas, cartuchos y balas de fusiles; las de madera para culatas de fusiles o camas militares. Ya en 1938, cuando arreciaban los bombardeos, las máquinas de industria de guerra fueron trasladadas a la Cueva de les Calaveres de Benidoleig, a 15 kilómetros, donde ya se hacían bombas de mano.

6. La calle La Mar / Diana: las voces de los refugiados y las rejas de los presos

En la calle La Mar, llamada entonces Canalejas, se ubicaban los almacenes Morand, durante las décadas anteriores destinadas a la pansa. Otro edificio que mudó mil caras. En 1933 se habilitó allí una escuela pública en ese esfuerzo republicano por sustituir la enseñanza religiosa por la laica. Ya en la guerra sirvió como centro de refugiados procedentes de las zonas más próximas al frente, sobre todo de Madrid, Córdoba o Castelló. Llegaron unos 2.500, sin recursos, y colapsaron las posibilidades económicas del comité local de refugiados. Fueron alojados en casas desocupadas o incautadas o en espacios como este almacén.

Este último se convirtió al concluir el conflicto en otra prisión más. Las rejas entrecruzadas del primer piso dan fe de ello. El almacén sirvió de cárcel hasta julio de 1939, cuando los represaliados fueron trasladados a otras poblaciones.

Detalle de la reja del piso superior de los antiguos almacenes de Morand. AMD.

Desde la calle La Mar pueden observarse dos escenarios más de guerra. El Castillo, cuya imagen fue sobreimpresionada en los billetes de dinero republicano emitido por el comité de enlace de Dénia durante la guerra, y cuya estatua del Sagrado Corazón fue derribada durante el verano del 36 por el furor revolucionaria ante el estallido del conflicto.

Y la calle Diana, donde en etapa republicana estuvo el local del principal sindicato local, la Unión Obrera Dianense, la CNT. En otro edificio de esa calle concluida la guerra en abril del 39 se instauró el Juzgado Militar Permanente  de Dénia-Pego, que instaba a los vecinos a presentar denuncias contra personas sospechosas de lealtad a la República.

Miedo bajo el túnel: «¿Y si se nos cae la montaña encima?»

El itinerario dedica una extensa parada al refugio bajo el túnel del Castillo cuya construcción ya contó La Marina Plaza cuando fue musealizado. Pero ayer Ballester y Seser dedicaron un largo tiempo a volver a «ponerse en el lugar del otro»: evocaron el miedo de mujeres y niños «amontonados» en la oscuridad del túnel, mientras la aviación enemiga tronaba sobre la ciudad.

Ambas historiadores rememoraban antiguos testimonios de gente que estuvo allí: «Los lloros cuando alguien llegaba corriendo y le decía a otra persona, tu casa ha desaparecido»; la suciedad en una época en la que no había jabón y se acumulaba la basura en el refugio, que tenía un piso de tierra. «Gente que no quería salir del refugio ni cuando la alarma había cesado, gente que no quería entrar no fuera que la montaña se les viniera encima».

7. Plaza de la Constitució: Y aquí acaba la manifestación

Se alza la bandera republicana y se arrojan los cuadros del rey. 1931. AMD

¿Se acuerdan de la manifestación que al ritmo de la Marsellesa avanzaba el 14 de abril de 1931 por Marqués de Campo Pues como sucede con todas las manifestaciones de Dénia acabó aquí, en la plaza de la Constitució, ante el ayuntamiento.  Aquello dio lugar a esa famosa foto en la que pueden observarse cómo los retratos que el Pintor Llorens hizo del rey Alfonso XIII son arrojados de los balcones del consistorio y quemados en la plaza. Hay personas que salen en esta foto y también en la de Marqués de Campo, como un famoso anarquista apodado el xeperudet.

El libro analiza de forma breve los diferentes gobiernos republicanos del ayuntamiento, donde se instauró una prisión más, el depósito municipal, que acogió durante la guerra a elementos conservadores que luego fueron juzgados en los tribunales populares de Alicante o asesinadas por la Pepa, el llamado terror revolucionario. Ese fue el caso de las 15 personas arrojadas a una sima del Montgó, en la terrible Nit de l'Avenc.

Concluido el conflicto, el salón de plenos del ayuntamiento, el mismo de ahora, se convirtió entre junio y noviembre de 1939 en tribunal militar: se celebraron hasta 200 consejos de guerra de los partidos judiciales de Dénia y Pego sin garantía alguna para los acusados. Algunos de los republicanos juzgados fueron condenados a muerte y fusilados en el cementerio.

8. Calle Loreto: Incendio en un convento

El tránsito de la plaza de la Constitució al Loreto permite visionar otros edificios religiosos que también acabaron incautados durante la guerra. La iglesia de l'Assumpció, aún en la plaza, fue habilitada como almacén; o el colegio de las Carmelitas, ahora hostal Loreto: todas las monjas abandonaron Dénia salvo las que quedaron en el hospital de caridad.

Poco antes del conflicto bélico, el 15 de enero de 1936, se produjo un incendio en el convento de las Agustinas. Nunca se estableció si fue fortuito o provocado pero destruyó el interior del edificio. Se produjo un famoso episodio: un sindcalista logró salvar la imagen de la Santísima Sang, tal y como inmortalizó la prensa coetánea. El convento fue confiscado en agosto del 36 y dedicado a residencia de ancianos.

9. Plaza del Oeste: El campo de concentración España

¿Han leído ya mucho sobre cárceles? Pues no ha acabado. Todos los represaliados no cabían en las descritas hasta ahora (Maristas, Morand, Depósito municipal…) y hubo que crear un campo de concentración en la plaza Valgamediós para todos los prisioneros republicanos de Dénia y la comarca. Se calcula que por allí llegaron a pasar 1.500 personas.

En la parcela de la finca marrón se asentó el campo de concentración. En la imagen, desde la avenida de València.

Seser describió ayer que la ubicación concreta de ese campo fue hasta hace poco una incógnita. Pero se basan en el testimonio oral de una vecina para aseverar que se encontraba en esa plaza, en la finca ubicada ya en la salida hacia el Camí de Gandia. Esa mujer contaba que los presos aún tenían ánimo para piropearla cuando pasaba por allí: «Eh, xiqueta, a on vas?».

Último bombardeo: una familia de refugiados que estaba comiendo

Desde la Plaza del Oeste se puede enfilar la calle Major donde ocurrió otra historia terrible: el último bombardeo sobre Dénia el 28 de marzo de 1939, ya con la población rendida y la bandera nacional en el ayuntamiento. La aviación italiana lanzó bombas que cayeron sobre el número 13 de esa familia y que también afectaron a casas de la vecina calle del Pare Pere. Murieron dos personas, fueron destruidas cinco casas. Los proyectiles se vencieron sobre una familia de refugiados que estaba comiendo en ese momento.

Rutas complementarias

Cementerio de Dénia:

Fueron fusiladas en el cementerio un total de 49 personas de diferentes pueblos de la Marina Alta, incluidas 16 de Dénia. En pleno franquismo, a finales de los años cincuenta y con el permiso del alcalde de Dénia se abrió la fosa, lo que permitió a los familiares llevarse restos de los asesinados a sus pueblos; otros optaron por colocar allí una lápida que los «dignificara y recordara». «Dénia fue muy adelantada a otras poblaciones en ese sentido.

L'Avenc del Montgó:

Monumento en el Montgó a las víctimas del terror rojo. AMD.

El Montgó fue durante el conflicto bélico escenario de los asesinatos de personas conservadoras a manos de  milicianos incontrolados. 39 deniers murieron de esta manera. Destaca el caso de l'Avenc del Montgó, en la plana de Xàbia, cuyo monumento (una cruz y un altar) de recuerdo a las víctimas puede visitarse. Fueron arrojados a esa sima 15 hombres.

Torrecremada

Se puede visitar porque es municipal y en el itinerario se incluye como símbolo de todas las villas que fueron confiscadas durante la guerra tal y como dictaminaba el gobierno republicano. En Dénia fueron varias: Torrecremada se convirtió sede de la comandancia militar. El resto hoy en día son privadas y por lo tanto no visitables: en la finca de Campo Torres se habilitó un sanatorio municipal; la del Tossalet se erigió en Hospital de Sangre; la de Torreta de Gavilá sirvió para el hogar sueco de niñas y niños huérfanos; Villa Cándida fue centro hospitalario de las Brigadas Internacionales…

Venta del Burro

En la línea costera de Dénia se instalaron toda una serie de construcciones defensivas: nidos de ametralladoras y baterías costeras. Quedan ya muy pocos vestigios. La batería de la Venta del Burro en Les Rotes es una de ellas pero su estado de conservación es «lamentable» y las historiadoras instan a su preservación  antes de que desaparezca «completamente».


Cova de les Calaveres

Ubicada en Benidoleig,  su inclusión obedece a que allí acabaron las máquinas de fabricación de material bélico evacuadas de Dénia cuando ya más arreciaban los bombardeos.

FUENTE: https://lamarinaplaza.com/2023/03/30/el-itinerario-por-denia-que-ha-descubierto-un-campo-de-concentracion-en-la-plaza-del-oeste-o/




domingo, 26 de febrero de 2023

La carta de un cura desvela fusilamientos no registrados en Albatera El párroco de la prisión franquista avisó de la ejecución de un preso malagueño ocho días antes de las primeras muertes registradas oficialmente

La carta de un cura desvela fusilamientos no registrados en Albatera

El párroco de la prisión franquista avisó de la ejecución de un preso malagueño ocho días antes de las primeras muertes registradas oficialmente

 

Mari Cruz García, nieta de un fusilado en el campo de concentración de Albatera (Alicante) tras la Guerra Civil, muestra el retrato de su abuelo.
Mari Cruz García, nieta de un fusilado en el campo de concentración de Albatera (Alicante) tras la Guerra Civil, muestra el retrato de su abuelo.GARCÍA-SANTOS

El párroco de Albatera (Alicante, 12.864 habitantes), Manuel Serna, notificó a su compañero en Antequera (Málaga, 41.184 habitantes), Pedro del Pozo, la ejecución de Francisco García Parejo, preso en el campo de concentración alicantino en el que el franquismo encerró a decenas de miles de republicanos entre abril y octubre de 1939. La intención del sacerdote remitente era que Del Pozo, tío político del fallecido, transmitiera la noticia del fusilamiento a la esposa y la sobrina de García Parejo “del mejor modo posible para que les sea menos dolorosa”. Los descendientes del ferroviario malagueño asesinado han guardado la misiva como un tesoro familiar, para conservar su recuerdo. Pero, además, la nota es una joya documental, según Felipe Mejías, el arqueólogo que está trabajando en los terrenos que un día ocupó el campo de concentración. “La carta está fechada el 22 de junio de 1939″, explica Mejías, “más de una semana antes de los primeros fusilamientos que constan de manera oficial en el registro de Albatera”. Y, por tanto, “confirma que los testimonios de los prisioneros, que contaban que hubo fusilamientos que no se registraron, eran ciertos”.

García Parejo era un teniente del ejército de la República nacido en Fuente de Piedra (Málaga), según relata a EL PAÍS su nieta, Mari Cruz García Martínez. Desde pequeño, trabajó como jornalero hasta que logró un puesto como maquinista ferroviario, asentado en las pedanías antequeranas de Bobadilla y la Colonia de Santa Ana. “Siempre tuvo clara su implicación en la lucha obrera”, declara su nieta, “y según los vecinos, se afilió al sindicato CNT”. Tras la entrada de los sublevados en Antequera, en agosto de 1936, García Parejo “se echó al monte” y su mujer, Teresa, “corrió a Málaga con sus cuatro hijos”. En 1937, se fue al frente para combatir por la República y su familia le perdió el rastro hasta que acabó preso en Albatera, donde le visitó Teresa acompañada por su hijo pequeño, Ramón, de cuatro años, el padre de Mari Cruz.


Carta notificando fusilamiento de Francisco García.

El retrato del militar fusilado presidió las casas de sus cuatro hijos toda la vida, pero su historia siguió silenciada hasta la llegada de la Transición. La carta la guardó Teresa hasta su muerte y, después, la custodió uno de sus hijos, “que la llevaba doblada en la cartera hasta que le convencieron de que no era el lugar adecuado para conservarla”, cuenta García Martínez, que heredó el documento en 2004. Antes de fallecer, Teresa le desveló el último tramo de la vida de su abuelo: “Se fugó [del campo de Albatera] porque lo engañaron”, recordaba, “le dijeron que había un barco”, probablemente hacia la ciudad argelina de Orán, “y los alejaron de la costa, pero era una trampa”. “Sin que se celebrara ningún juicio”, continúa la nieta del represaliado, “lo sentenciaron a muerte por un bando de guerra”. Teresa y sus hijos, de entre 4 y 12 años, también sufrieron otra condena, “la de la miseria y la vulnerabilidad”.

En la carta, Serna indica que García Parejo “ha sido ejecutado en el campo de concentración” por “haberse fugado hace un mes”. Narra también que él ha “estado a su lado” en sus últimos momentos, que han sido “de sincero arrepentimiento”. En el mismo paquete postal, adjunta “la cartera” que el ajusticiado le entregó antes de morir, “con su carné de ferroviario, una fotografía de sus hijos y treinta y tres pesetas en papel”. Finalmente, el párroco albaterense relata que García Parejo ha sido “enterrado en el cementerio de esta parroquia”, en “lugar que se puede conocer”. Más aportación histórica, a juicio del arqueólogo, ya que de esta forma ratifica que “en el antiguo cementerio de Albatera”, actualmente oculto bajo un parque, “existe una fosa común llena de cuerpos que no se trasladaron al nuevo”.


Copia de la carta de fusilamiento de Francisco García. para el Juzgado de 1979.

Mejías prepara la cuarta campaña de investigación en los terrenos del campo de concentración, que actualmente pertenecen al municipio de San Isidro (2.154 habitantes), situado a unos 20 kilómetros de Orihuela, en la comarca de la Vega Baja, al sur de la provincia de Alicante. El experto, que ya ha detectado algunos barracones de la instalación y sondea el terreno en busca de la fosa común, explica que en el Registro Civil de Albatera, solo constan 10 muertes ocurridas entre “el 6 o 7 de abril y el 26 de octubre de 1939″, las fechas en las que Franco mantuvo abierto el centro de reclusión. “El 1 de julio hubo cuatro fusilamientos”, a los que se añaden otros cuatro “el 14, el 16 y el 29 de septiembre y el 15 de octubre”. Todos ellos anotados como muertes “por herida de arma de fuego”. La documentación oficial también da cuenta de “un fallecido por peritonitis tífica y otro por anemia aguda”. Sin embargo, tanto los testimonios de los prisioneros como los casquillos de munición hallados en la zona hacen presumir que “el franquismo ocultó muchas muertes más”. En Albatera, donde se llegó a hacinar unos 15.000 detenidos, muchos de ellos procedentes del puerto de Alicante, donde se agolpaba todo el que quería huir de España al final de la Guerra Civil, “se intuye que hubo decenas, centenares de fallecidos”. Y, de ellos, “la estimación, a partir del relato de los presos, es que hubo unos 50 fusilados”.

La intención de la familia es depositar la carta en el campo de Albatera “cuando se lleve a cabo su musealización”, que es el objetivo final de Mejías. El pasado día 15, la Consejería de Calidad Democrática de la Generalitat Valenciana lo inscribió en el catálogo autonómico de lugares e itinerarios de la memoria democrática, lo que no solo garantiza su protección, también la de “todos aquellos elementos, actuales o futuros, que se instalen” en él. Esta protección daría “tranquilidad” a la familia. “Queremos que la carta vuelva al sitio del que salió”, prosigue García Martínez, “que la memoria de mi abuelo se quede allí, lo que no puede es estar en un cajón”.

FUENTE: https://elpais.com/espana/comunidad-valenciana/2023-02-26/la-carta-de-un-cura-desvela-fusilamientos-no-registrados-en-albatera.html





jueves, 2 de febrero de 2023

Las fosas ya excavadas sacan a la luz 2.166 víctimas valencianas de la represión franquista

 

Las fosas ya excavadas sacan a la luz 2.166 víctimas valencianas de la represión franquista 

El nuevo portal web de Memoria Democrática incluye un buscador de víctimas, información sobre bebés y menores robados, un catálogo de vestigios franquistas y el contacto para acceder a las oficinas de atención

La Generalitat Valenciana ha iniciado los trámites para la compra de los terrenos del antiguo campo de concentración de Albatera para instalar en ellos un centro de interpretación

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Más de setenta fosas comunes con los restos de los 2.238 represaliados del franquismo confirman al cementerio de Paterna como la "gran fosa" de la Comunitat Valenciana. EFE/Manuel Bruque

 EFE

El minucioso trabajo de los investigadores ha permitido hasta ahora localizar y sacar a la luz los restos de 2.166 víctimas de la represión franquista y del combate en la Guerra Civil. El dato figura en el nuevo portal web de Memoria Democrática que ayer fue presentado por la consellera Rosa Pérez Garijo, quien añadió que “se han excavado el 66% de las fosas comunes de la represión franquista en territorio valenciano”, de acuerdo con los últimos datos del Catálogo de Exhumaciones.

Las cifras señalan que en la provincia de Castellón se han exhumado el 75% de las fosas comunes, mientras que en Alicante se ha alcanzado el 80% y en València el 61%.

En la provincia de Castellón se han exhumado el 75% de las fosas comunes, mientras que en Alicante se ha alcanzado el 80% y en Valencia el 61%

La consellera de Calidad Democrática explicó que a lo largo de 2023 se acometerá la búsqueda de 421 nuevas víctimas del franquismo y la dictadura en 49 fosas que se encuentran en los cementerios de Paterna (41, con 179 víctimas), Castellón de la Plana (una sola fosa, pero donde se cree que hay 228 cadáveres) y Alicante, donde se espera recuperar los restos de 14 víctimas en la fosa 8 del cementerio municipal.

Pérez Garijo afirmó que la Generalitat Valenciana es “un referente en políticas de memoria en todo el Estado español y queremos que la web también lo sea”.

El director general de Calidad Democrática, Iñaki Pérez Rico, enumeró los detalles y las posibilidades que ofrece la nueva página web que “pone a disposición de la ciudadanía todo el trabajo y la información que se ha recopilado en la materia”.

La nueva página web de Memoria Democrática ofrece toda la información sobre las víctimas de la Guerra y la dictadura franquista. Se incluye un buscador de víctimas, información sobre bebés y menores robados, identificación de víctimas y banco de ADN y el contacto para acceder a las Oficinas de atención a las víctimas de ámbito comarcal.

El portal dedica un espacio especial al reconocimiento de la memoria democrática de las mujeres

El portal dedica un espacio especial al reconocimiento de la memoria democrática de las mujeres desde el que se puede acceder a diversos materiales sobre la actividad de la mujer en tiempos de guerra y su lucha por la libertad.

En el nuevo sitio web se puede consultar también el Catálogo de Lugares e Itinerarios de la Memoria, en el que recientemente se ha inscrito el paredón el Terrer de Paterna que se ha convertido en el primer lugar que se declara e inscribe en el catálogo por aplicación de Ley de Memoria Democrática y para la Convivencia de la Comunitat Valenciana.

La consellera aseguró que “estamos trabajando para que el Campo de concentración de Albatera, el Memorial de las Víctimas en el cementerio de Paterna o la Línea XYZ sean muy pronto lugares de la memoria democrática valenciana”.

La consellera ha señalado que “hemos iniciado los trámites para la compra de los terrenos de Albatera para hacer un Centro de Interpretación”.

Con la denominación Geografía del Terror, se destacan aquellos espacios "donde el relato de historias de miedo, dolor y extrema injusticia se hacen insoportables"

También se puede acceder al espacio en el cual, con la denominación Geografía del Terror, se destacan aquellos espacios "donde el relato de historias de miedo, dolor y extrema injusticia se hacen insoportables, dada su cantidad y extremo dramatismo", señala la conselleria. En este apartado se hace referencia al cementerio de Paterna y el Terrer, el paredón de Paterna, el Campo de concentración de San Isidro de Albatera, así como a los numerosos campos de concentración existentes en el territorio valenciano.

También se puede consultar el Catálogo de Vestigios de la Guerra y la dictadura franquista en la Comunidad Valenciana, un registro en permanente actualización. Cualquier persona o entidad puede dirigirse a la Conselleria de Calidad Democrática para comunicar la existencia de elementos que se consideren contrarios a la memoria democrática.

Campo de trabajo de la República en Albatera, que más tarde se convertiría en el campo de concentración del bando Nacional.

Campo de trabajo de la República en Albatera, que más tarde se convertiría en el campo de concentración del bando Nacional.

 Comité Internacional de la Cruz Roja

Además, se incluye un proyecto de recuperación de memoria a través de testimonios orales, trabajo coordinado por Cristina Escrivà Moscardó, de la Asociación Cultural Instituto Obrero. Se trata de un conjunto de entrevistas realizadas entre el 2021 y 2022 que abarcan diferentes aspectos, desde la vida cotidiana durante la guerra en España, a la represión franquista; desde la cultura republicana, al exilio exterior e interior; desde la lucha clandestina, a las consecuencias de la derrota.

El portal incluye también un apartado sobre subvenciones, convenios y actividades que permite el acceso a materiales audiovisuales, documentales y películas; exposiciones, homenajes, jornadas; así como diferentes publicaciones relacionadas con la memoria democrática. A su vez, se puede acceder a diversas publicaciones englobadas en palabras e imágenes de la memoria, así como al Registro de Entidades Memorialistas.

FUENTE: https://www.lavanguardia.com/local/valencia/20230201/8723263/70-fosas-excavadas-recuperan-2-166-victimas-valencianas-represion-franquista.html

miércoles, 1 de febrero de 2023

La Comunidad Valenciana crea un portal con un censo de víctimas, fosas y vestigios franquistas El 66% de las fosas comunes de la represión en territorio valenciano ya se han excavado y se han localizado los restos de 2.166 víctimas, según la consejera Rosa Pérez Garijo

 

La Comunidad Valenciana crea un portal con un censo de víctimas, fosas y vestigios franquistas

El 66% de las fosas comunes de la represión en territorio valenciano ya se han excavado y se han localizado los restos de 2.166 víctimas, según la consejera Rosa Pérez Garijo

La fosa 114 del cementerio de Paterna (Valencia), la conocida como 'fosa de la cultura', antes de su apertura en mayo de 2021. En la imagen, familiares de los sepultados allí.
La fosa 114 del cementerio de Paterna (Valencia), la conocida como 'fosa de la cultura', antes de su apertura en mayo de 2021. En la imagen, familiares de los sepultados allí.
MÒNICA TORRES

Han sido cuatro años de estrecho contacto con las asociaciones memorialistas valencianas, de localizar y retirar vestigios franquistas de edificios y calles, de hacer un inventario de las fosas comunes en todo el territorio valenciano, para exhumarlas e identificar a los represaliados fusilados durante la Guerra Civil y la posterior represión franquista. Y también de localizar los lugares de la memoria, como El Terrer en Paterna o el campo de concentración de Albatera, cuya compra de terrenos ultima la Consejería de Participación, Transparencia, Cooperación Y Calidad Democrática, Rosa Pérez Garijo. Este departamento lo ha condensado todo en un portal, al que pueden acudir familiares de las víctimas, estudiosos o cualquiera que quiera conocer lo que ocurrió durante la guerra y la represión en la Comunidad Valenciana.

“Ha costado mucho sacarlo adelante pero se ha hecho un gran trabajo”, ha manifestado Pérez Garijo durante la presentación del portal, que recoge las políticas que ha llevado adelante su departamento, algunas de ellas en colaboración con las diputaciones. El 66% de las fosas comunes de la represión franquista en territorio valenciano ya se han excavado y se han localizado los restos de 2.166 víctimas. En Castellón, por ejemplo, se han localizado 28 fosas comunes, de las que ya se han intervenido 21 y las siete restantes están previstas este año. En la provincia de Alicante se censaron 51, de las que se han intervenido 36 y faltan 15. Y en Valencia, con un censo de 262 fosas localizadas, se ha intervenido en 141 y otras 41 están programadas para 2023.

 

El trabajo es ingente. En Paterna, un municipio del área metropolitana de Valencia, se localizó uno de los lugares del horror en la época de la represión que siguió a la contienda civil española. En un lugar conocido como el paredón de España fueron fusilados hasta 2.238 represaliados entre el 3 de abril de 1939, dos días después del fin de la Guerra Civil, y 1956. La consejería ha proyectado en este lugar un centro de interpretación en el cementerio —presupuestado en un millón de euros— de la localidad valenciana para que tal masacre no caiga en el olvido.

A mitad de legislatura se creó el censo de vestigios, una lista que está viva porque a la par que se retiran símbolos de la dictadura, los ciudadanos identifican y comunican otros nuevos. No obstante, se han retirado 142 vestigios en total, entre ellos la cruz del monumento a los caídos del parque Ribalta de Castellón, retirada hace solo unas semanas en un ambiente de gran tensión y de gritos entre defensores y detractores.

Un carrusel de imágenes, cedidas autores de los cómics publicados para salvaguardar la memoria democrática, abren el portal público, donde hay un buscador de víctimas (realizado por la Coordinadora d’Associacions per la Memòria Democràtica del País Valencià a través de un convenio de colaboración que se viene suscribiendo desde 2021 con la consejería) y un mapa de las fosas de la represión franquista, realizado en colaboración con el Instituto Cartográfico Valenciano; otro de lugares e itinerarios de la memoria, y el proyecto de Construyendo Memoria, que consiste en la entrega a los ayuntamientos de los Azulejos de la Memoria para que lo coloquen en un lugar visible del municipio de donde proceden las víctimas. Algunos de los apartados remiten a enlaces de otras instituciones.

“Hemos creado una herramienta, un instrumento, que no es perfecto pero se podrá ir actualizando con el tiempo. Hay mucha información para todo aquel que quiera conocer lo que pasó aquellos años”, ha explicado el director de Calidad Democrática, Iñaki Pérez Rico. “Somos un referente en políticas de memoria de todo el Estado”, ha añadido la consejera, que se ha referido al compromiso del Gobierno valenciano de conseguir un territorio libre de fosas. De acuerdo con los últimos datos del Catálogo de Exhumaciones, en la provincia de Castellón se han exhumado el 75% de las fosas comunes, mientras que en Alicante se ha alcanzado el 80% y en Valencia el 61%.

La Consejería trabaja en estos momentos en la compra de terrenos de lo que fue el campo de concentración de Albatera, que llegó a albergar unos 14.000 presos. La intención es que la Generalitat compre seis de las 14 hectáreas de terreno total del campo para su musealización como primer yacimiento arqueológico de la Guerra Civil.

El portal también dedica un apartado a los bebés robados y otro a la memoria de las mujeres combatientes antifranquistas. Uno de los proyectos, Madres e hijas de la Transición española, es un archivo audiovisual que presenta de forma interactiva relatos de vida de mujeres españolas que se hicieron adultas y madres durante el franquismo. Sus hijas las entrevistan y les preguntan sobre sus vivencias en la dictadura, los cambios sociales, culturales y políticos que han protagonizado, y las diferencias y similitudes que perciben entre las dos generaciones, explica la web.

FUENTE: https://elpais.com/espana/comunidad-valenciana/2023-01-31/la-comunidad-valenciana-crea-un-portal-con-un-censo-de-victimas-fosas-y-vestigios-franquistas.html